Cuando una civilización empieza a desaparecer
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Cuando una civilización empieza a desaparecer

"La lectura que hace Christopher Nolan de 'La Odisea' convierte el poema de Homero en una reflexión sobre el final de una época: la humanidad termina destruyendo la civilización que ella misma levantó". 

Incendio en los alrededores de El Tiemblo (Madrid)Pablo Blazquez Dominguez

Odiseo contempla con estupor cómo Troya desaparece bajo el fuego y la violencia desatada por los soldados griegos. Mientras la ciudad cae, comprende que no solo termina una guerra: también se derrumba el mundo que había conocido hasta entonces. El director y guionista de la película ‘La Odisea’, Christopher Nolan, sitúa en esa escena el momento en el que el muy perspicaz Odiseo se da cuenta de que ya nada sería igual. Su mundo iba a desaparecer.

La lectura que hace Nolan convierte el poema de Homero en una reflexión sobre el final de una época: la humanidad termina destruyendo la civilización que ella misma levantó. Una idea que resuena hoy con fuerza: el cambio climático y la inteligencia artificial (IA) son dos creaciones humanas que podrían transformar radicalmente nuestra forma de vivir. Vivimos en una época de incertidumbre como no la habían vivido nuestros antepasados más cercanos. ¿Está el cambio climático anunciando el final del mundo que hemos conocido? ¿O será la inteligencia artificial la que transforme nuestra civilización de una forma que todavía no alcanzamos a comprender?

El filósofo esloveno Slavoj Žižek sostiene que cada vez resulta más común la idea de que nos acercamos a un "borrado civilizatorio". Al igual que en La Odisea, “no tenemos una idea precisa de lo que seguirá: una nueva civilización mucho más elevada o una nueva barbarie (o una combinación inédita de ambas)”, escribe en el artículo ‘Odyssey’: por fin un buen drama de cámara’.

El cambio climático, la mayor amenaza

Si hay una amenaza clara y tangible para nuestra civilización, ese es el cambio climático. Resulta impactante que el estreno de la película en España coincida con la mayor crisis de incendios forestales registrados jamás en nuestro país. En el periódico La Vanguardia han descrito que “desde el inicio del año y hasta este 26 de julio, han ardido en España 152.678 hectáreas forestales (1.520 km2) frente a las 24.133,26 hectáreas del mismo periodo de 2025, lo que significa que este número se ha multiplicado por seis veces y media. Es el doble de la extensión de la isla de Menorca (702 km2) o quince veces la superficie de la ciudad de Barcelona (101 km2)”. Se trata, además, de incendios cada vez más potentes —los denominados de sexta generación— que alcanzan con mayor frecuencia zonas habitadas, como ha ocurrido recientemente en el suroeste de la Comunidad de Madrid.

Resulta evidente que estos incendios se suman a los avisos de las consecuencias de un cambio climático que ya ha transformado los veranos en la Península Ibérica, que encadena olas de calor con temperaturas cada vez más altas, y que en otoño amenaza con tormentas y desastres naturales que ya han arrasado territorios y vidas, como la dana de 2024.

La ONU describe sin tapujos las consecuencias del calentamiento global o cambio climático y advierte de que ese proceso ya está en marcha: temperaturas más elevadas, tormentas más intensas, aumento de las sequías, aumento del nivel del mar y calentamiento del agua, desaparición de especies, escasez de alimentos, más riesgos para la salud, y pobreza y desplazamiento. “Con el tiempo, las temperaturas más cálidas están cambiando los patrones climáticos y alterando el equilibrio normal de la naturaleza. Esto plantea muchos riesgos para los seres humanos y todas las demás formas de vida de la Tierra”, concluye la ONU en su web sobre la ‘Acción por el Clima’.

Al mismo tiempo, uno de los señores de Silicon Valley, Elon Musk, afirmó en una entrevista con The Economist que la IA podría superar la inteligencia humana en alrededor de cinco años. Se trata de una previsión discutida por numerosos expertos. El dueño de Tesla, SpaceX y de la red social X añadió, además: “Realmente no va a haber nada que la IA no pueda hacer mejor que los humanos, aparte de ser humanos, tal vez”. Refleja hasta qué punto incluso quienes lideran esta revolución tecnológica contemplan un futuro incierto.

Nolan nos sugiere que Odiseo comprendió que su civilización iba a desaparecer mucho antes de su derrumbe final. Hoy debemos preguntarnos si nuestro mundo aún tiene margen para ser salvado o si hemos cruzado un umbral del que ya no es posible regresar. Si así fuera, ignoramos, como dice Žižek, si al otro lado nos espera una civilización más inteligente o una nueva forma de barbarie nacida de nuestros propios avances.  

Michael Neudecker es periodista y politólogo

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