El Gobierno pretende colocar en Melilla una barrera marítima como en Ceuta
La Guardia Civil está trabajando “intensamente” en ello desde que se conoció la sentencia del TS que impide las devoluciones "en caliente" de migrantes que alcanzan la costa española a nado.
El Gobierno está trabajando en la instalación de “elementos de contención” en el mar en Melilla, al igual que ha hecho en Ceuta con la barrera flotante, aunque “adaptados” a las necesidades y la realidad de Melilla.
En rueda de prensa, la delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, ha informado de que la Guardia Civil está trabajando “intensamente” en ello “desde el primer momento” que se conoció la sentencia del Tribunal Supremo que impide realizar rechazos en frontera a los migrantes que intentan entrar a Ceuta y Melilla por mar.
El coronel jefe de la Guardia Civil en Melilla, Jesús Rueda, también presente en la comparecencia, ha explicado que había “un proceso de estudio conjunto” para las dos ciudades autónomas, pero “Ceuta era la máxima prioridad por el volumen y la entidad del desafío que había que afrontar”.
En Ceuta, la medida principal consiste en la instalación de un "muro flotante" neumático de 500 metros de longitud dotado de un faldón submarino, diseñado para evitar que los migrantes puedan cruzar a nado o buceando bordeando el espigón que adentra la frontera en las aguas del Mediterráneo.
Sus características técnicas combinan elementos en superficie y bajo el agua y son las que siguen:
- Longitud y altura: Se extiende a lo largo de 500 metros sobre el mar, elevándose entre 30 y 70 centímetros sobre la superficie del agua.
- Protección submarina: Cuenta con un faldón que se sumerge hasta un metro de profundidad y está fijado mediante anclajes en el fondo marino para impedir que los nadadores pasen por debajo buceando.
- Línea defensiva naval: Se complementa con una primera línea de boyas fondeadas facilitadas por la Armada Española.
- Corredor de vigilancia: La estructura dispone de un canal intermedio que permite el paso constante de las patrulleras de la Guardia Civil para supervisar y proteger la barrera de manera permanente.
Más allá de su función física como obstáculo, la barrera cumple un cometido jurídico estratégico para las autoridades españolas. Al establecer una línea delimitada de contención fronteriza en el mar, el Ejecutivo busca ampararse en la doctrina fijada por el Tribunal Supremo (TS).
Según este criterio, el cruce efectivo de la frontera se consuma una vez rebasada la línea de contención formal, lo que permite realizar devoluciones o rechazos en frontera de quienes intenten sobrepasarla.