Gabriel Rufián e Irene Montero mueven el avispero de una izquierda en reflexión con su acto conjunto, pero aclaran: "No hay ninguna coalición electoral"
La eurodiputada de Podemos y el portavoz de ERC dialogarán sobre el futuro de la izquierda como hizo antes Rufián con el diputado de Más Madrid Emilio Delgado.
Gabriel Rufián nunca ha ocultado su predilección política por Irene Montero. Hace poco menos de un año, cuando un usuario preguntó en X a la gente de izquierdas si votaría una candidatura liderada por Rufián, este contestó con tan solo una foto, una de la eurodiputada de Podemos y exministra de Igualdad. Hace apenas unos días, durante el acto que celebró en Madrid con el diputado de Más Madrid Emilio Delgado, el catalán definió a Montero como una "fuerza de la naturaleza". "Quien crea que esta gente sobra, se equivoca", dijo Rufián con relación a la, en su opinión, necesaria participación de Podemos en una candidatura unitaria de la izquierda.
Aunque el anuncio de un acto conjunto el próximo 9 de abril en Barcelona haya sorprendido a muchos, lo cierto es que la relación entre Rufián y Montero, aunque con diferencias en algunos temas, siempre ha sido buena. De hecho, el portavoz de ERC ha repetido en varias ocasiones que prefiere antes a la eurodiputada, incluso a la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, que a la ministra de Trabajo y exlíder de Sumar, Yolanda Díaz. "A nivel personal y político le deseo lo mejor, pero no es lo mismo Irene Montero o Ione Belarra que Yolanda Díaz", señaló en una entrevista con El HuffPost en 2024, tras regresar de su permiso de paternidad.
Lo que sí es innegable es que la participación de Irene Montero en un acto con Rufián suscita preguntas inevitables: ¿Significa eso que habrá una candidatura conjunta de ambos políticos? ¿Significa esto que Podemos se abre a una alianza electoral junto al resto de fuerzas políticas a la izquierda del PSOE? Sobre lo primero, no. "Es hablar de la izquierda, es poner ideas. No hay ninguna coalición", aclaran fuentes cercanas a Rufián. En declaraciones a La 1 de RTVE, Montero ha asegurado que la formación morada "siempre ha estado" en el "camino" de los pactos. "Las alianzas van a caer por su propio peso", avanzó la eurodiputada, quien señaló que lo que buscan es ofrecer "certezas".
Otra cuestión, acaso más concreta: ¿significa eso que se abren a pactar con Sumar y su alianza con Izquierda Unida, Más Madrid y Comunes? Esta mañana, Montero no lo descartó, pero tampoco dijo que sí. En Podemos nunca se han sentido cómodos con lo que ha significado Sumar. Es más, esta misma semana, después de la debacle electoral en Castilla y León, Ione Belarra culpó a "la operación Sumar" de la "pérdida de capacidad de transformación de la izquierda". Un mes antes, el coportavoz y secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, condicionó los pactos de su partido al cumplimiento de "una premisa ideológica y política fundamental, que es no aceptar los límites del PSOE, no subordinarse al PSOE y no ser funcional a la socialdemocracia". Todo esto es lo que, al menos hasta ahora, achacan desde Podemos a Sumar.
En Sumar, por su parte, y como ya pasó con el primer acto entre Rufián y Delgado, han recibido con buenas palabras el encuentro que tendrá lugar con Montero. "Bienvenidas todas las conversaciones, actos y gestos que nos lleven a poder responder a la demanda social de construir un espacio lo más amplio posible para evitar que Feijóo y Abascal gobiernen este país", han señalado fuentes de Sumar a El HuffPost. Fuentes de Izquierda Unida, sin embargo, consideran que ahora "no toca" valorar el acto.
Más allá de la rumorología y los mensajes que se acumulan en redes sociales, sin embargo, por ahora el diálogo entre Rufián y Montero es solo eso, una conversación sobre el futuro de la izquierda moderada por Xavier Domènech. Desde el entorno del catalán descartan que esto suponga el inicio de la creación de una futura alianza electoral, sino una nueva patada en la conciencia de los líderes de la izquierda. A preguntas de Infolibre, el portavoz de ERC ha señalado que siempre que pueda utilizar su "repercusión mediática" para "humildemente mover un poco el cotarro", eso hará.