Italia cambia las normas y se adelanta a España: varias ciudades de Cinque Terre limitan los grupos de turistas
Su objetivo es mejorar la convivencia de los los 1.000 vecinos con los millones de turistas.

El turismo masivo es cada vez más complicado de gestionar en algunos destinos y esto obliga a tomar medidas drásticas. Afecta a varios países europeos que han decidido dar un paso más en la regulación del flujo de visitantes. Italia, por ejemplo, ya lo hizo con el acceso a la Fontana di Trevi donde, desde principios de este año, los turistas deben de hacer cola y pagar una entrada de dos euros para poder verla.
Ahora, la última medida tomada ha sido en las famosas Cinque Terre, uno de los enclaves más turísticos del país. El municipio de Vernazza, considerado uno de los pueblos más bonitos y fotografiados de Italia, limitará el tamaño de los grupos turísticos, prohibirá determinadas aglomeraciones y obligará al uso de auriculares en las visitas guiadas a partir del 1 de enero de 2027.
La decisión sigue la línea iniciada por Riomaggiore, otro de los municipios de Cinque Terre que ya había comenzado a aplicar restricciones similares durante los puentes y fines de semana de primavera para intentar frenar la saturación turística.
Grupos de un máximo de 25 personas
El Ayuntamiento de Vernazza, liderado por el alcalde Marco Fenelli, modificará el reglamento de la policía urbana municipal para introducir nuevas normas destinadas a proteger la tranquilidad de los vecinos y mejorar la movilidad peatonal en las estrechas calles del pueblo.
La principal medida será la limitación de los grupos turísticos organizados a un máximo de 25 personas. Esta restricción afectará a las visitas acompañadas por guías turísticos, acompañantes o responsables de grupos.
Pero tranquilidad, los niños menores de seis años no contabilizarán dentro del límite establecido. Además, la normativa no se aplicará a excursiones escolares ni a operaciones de embarque y desembarque de transporte terrestre o marítimo.
Auriculares obligatorios
Otra de las medidas más llamativas será la obligación de utilizar auriculares y sistemas de audio individuales en los grupos de más de diez personas. Con esta norma, los guías turísticos ya no podrán utilizar altavoces ni dispositivos de amplificación sonora tradicionales durante las visitas por el casco urbano.
El objetivo de esta medida es simplemente reducir el ruido y mejorar la convivencia de los turistas con los 1.000 vecinos de Cinque Terre, que acogen aproximadamente a entre 2.5 y 4 millones de turistas al año, con una saturación extrema durante los meses de verano.
Prohibido pararse
El nuevo reglamento también endurece las restricciones en determinadas zonas del municipio. Los grupos organizados no podrán detenerse en calles, escaleras o callejones donde dificulten claramente el paso de peatones.
Entre las áreas afectadas aparecen vías especialmente concurridas como Via Agostino del Santo, Via Carruggetto, Via San Francesco, Via Mazzini o Via San Giovanni. Además, cuando coincidan varios grupos turísticos en una misma zona, el último en llegar deberá mantenerse separado del resto para evitar bloqueos y acumulaciones.
