Divide y ¿vencerás?: La división de la izquierda pasa factura en Aragón y Podemos se queda fuera de las Cortes
La Chunta Aragonesista de Jorge Pueyo duplica sus resultados siendo la única buena noticia para la izquierda este 8 de febrero.

Los malos augurios se han confirmado. La división de las izquierdas ha sido una mala jugada electoral que ha perjudicado a la gran mayoría de formaciones que se han presentado a los comicios de este 8 de febrero en Aragón. A excepción de la Chunta, que ha logrado duplicar los resultados de 2023 y conseguir ahora un total de 6 escaños. Todo comenzó a finales de 2025, cuando Podemos confirmó ante los medios de comunicación que concurrían por solitario a estas elecciones después de no haber alcanzado un acuerdo con el resto de formaciones progresistas.
Un total de tres opciones políticas de izquierdas han sido presentadas este domingo ante los aragoneses: la Chunta Aragonesista, la formación regionalista que fue la principal precursora del acuerdo que finalmente falló; Izquierda Unida junto a Sumar y Podemos, que lamentaba que las otras formaciones no hubieran apostado por concurrir de forma conjunta.
Por otro lado, Teruel Existe se mantiene en un resultado similar, aunque baja uno y se queda en dos escaños, a los pasados comicios aunque su capacidad de impedir la entrada de la extrema derecha se reduce a cero. El PP sólo podrá pactar con Vox.
"En esta campaña se ha debatido en una clave que no correspondía en unas autonómicas. Y eso nos ha podido perjudicar. Tenemos que evaluar también por qué un partido que no trabaja para la provincia obtiene un apoyo que nosotros no", ha dicho Guitarte en su comparecencia, en referencia velada a Vox.
La Chunta Aragonesista funciona
El único partido que ha logrado salvarse de esta sangría ha sido la Chunta Aragonesista de Jorge Pueyo, el candidato más joven de estos comicios cuya trayectoria siempre ha estado ligada con la defensa de la lengua e identidad aragonesa. El partido obtiene seis escaños, el doble que en los pasados comicios y un número que le permite conservar el grupo parlamentario.
"Es un muy buen resultado para CHA. Somos el único partido que ha resistido el auge de la ultraderecha y nos convertimos en la referencia de las izquierdas para Aragón. Pero el resultado de estas elecciones malo para Aragón. Y la culpa del avance de la ultraderecha ha sido de Azcón, que se ha convertido en el caballo de Troya de la extrema derecha. Convocó las elecciones por culpa de Ayuso y Feijóo. Espabile, señor Azcón, le han hecho la cama desde Madrid", ha dicho Pueyo.
Funcionó, pero no convenció
El último precedente electoral, en Extremadura, supuso un buen resultado para la izquierda del Partido Socialista, donde Unidas por Extremadura conseguía los mejores resultados de su historia después de obtener siete diputados, superando los 6 de 1995. "Hemos estado sembrando durante muchos años y sabíamos que algún día recogeríamos los frutos tras mucho trabajo. Somos una luz para toda esa izquierda transformadora que hay en nuestro país", explicaba la candidata extremeña, Irene de Miguel.
La particularidad de aquel territorio fue que Sumar no concurría en los comicios autonómicos de diciembre, aunque recibió el respaldo de ministros de la formación como Pablo Bustinduy, y Podemos, junto a Izquierda Unida y los Verdes, consiguieron ser la única fuerza política de la izquierda que mejoró sus resultados. La situación ahora es diferente, después de haber añadido todos los ingredientes para preparar las elecciones de Aragón, la fórmula no se repitió y cada mochuelo ha ido a su olivo.
De una candidatura que podría haber tenido la garantía de tener presencia en las Cortes y asegurarse tener grupo parlamentario —recordemos que se necesitan tres diputados para obtenerlo— a que sólo la Chunta Aragonesista haya alcanzado seis escaños, Izquierda Unida y Sumar tan sólo han obtenido uno y Podemos se ha quedado fuera de la cámara de representación autonómica.
Partido Aragonés, por primera vez...
No es la única salida que ha llamado la atención este domingo, el Partido Aragonés también se queda fuera de las Cortes por primera vez en la historia. El líder de la formación, Alberto Izquierdo, se queda así sin representación parlamentaria. El partido surgió a principios de 1978 y, desde entonces, en todos los comicios a los que se ha presentado ha logrado por lo menos un diputado. Se queda fuera uno de los apoyos clásicos del Partido Popular con el que incluso han concurrido juntos a las elecciones generales.
El futuro pinta turbio
El futuro de la izquierda a la izquierda del PSOE seguirá en esta dirección en los próximos comicios. Pese al buen resultado que obtuvo Irene de Miguel en Extremadura consiguiendo los mejores resultados de la historia y, ahora, donde el cálculo por separado ha debilitado a todas las formaciones, los ingredientes comunes —Podemos y Sumar— tampoco se pondrán de acuerdo en las elecciones de Castilla y León, donde repetirán la fórmula de Izquierda Unida junto a Sumar y Equo por un lado y Podemos por el otro en un contexto bastante similar al aragonés.
Ver en la misma fotografía a Podemos y Sumar parece a estas alturas un hecho prácticamente imposible. El malestar entre ambas formaciones viene de largo e incluso la única alianza electoral que mantuvieron en las elecciones generales de 2023 se rompió pocos meses después de que se conformara el Gobierno de coalición, relegando a Podemos al grupo mixto.
Ahora y en este ciclo electoral, parece que muchas de las autonomías también serán sacrificadas por esta situación. Podemos está fuera e IU-Sumar apenas consigue un escaño que le deja imposible adquirir un grupo parlamentario. A nivel nacional, Movimiento Sumar presentará a lo largo de este cuatrimestre su nueva candidatura a las generales, dejando fuera a Compromís. En otras palabras, la división parece acentuarse y asentarse en una política donde Extremadura e Irene de Miguel parecen convertirse en la excepción que sigue a la norma.
