Dos jóvenes mueren sepultados por un alud de nieve en Cerler, en el Pirineo aragonés
La avalancha ha sorprendido a un grupo de cinco personas que practicaban esquí y snowboard fuera de pista en la cara norte del pico Cibollés, en Benasque.
Dos jóvenes de 25 y 22 años, vecinos de Zaragoza y Guadalajara, han muerto este jueves en el Pirineo aragonés después de quedar sepultados por un alud mientras hacían esquí y snowboard fuera de pista, en la cara norte del pico Cibollés, en el municipio oscense de Benasque, junto otras tres personas. Fueron dos de sus compañeros los que dieron la voz de alarma a través del teléfono de emergencias 112, tras ser arrollados por la avalancha.
Después de recibir el aviso, se activaron los grupos de rescate de montaña de la Guardia Civil, junto a otras unidades de apoyo y un guía canino especializado en la búsqueda de personas sepultadas por la nieve. Los equipos de emergencia localizaron primero al joven de Guadalajara, que presentaba un cuadro de hipotermia grave.
Después de aplicarle el protocolo específico, lo evacuaron en helicóptero hasta Benasque y, posteriormente, lo trasladaron en ambulancia medicalizada al Hospital Miguel Servet de Zaragoza, donde ingresaba en la UCI con pronóstico reservado. Horas después de la llega al centro hospitalario, ya de madrugada, se han confirmado su fallecimiento.
Mientras tanto, sobre las 14:00 horas, el perro del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Benasque localizaba al segundo joven, vecino de Zaragoza. Después de su rescate, los sanitarios le practicaron las maniobras de reanimación, aunque solo han podido certificar su fallecimiento. Posteriormente, han trasladado el cuerpo al helipuerto de Benasque para entregárselo a los servicios funerarios.
Desde la Comandancia de la Guardia Civil de Huesca han pedido “máxima precaución” a las personas que practiquen actividades de montaña en el Pirineo oscense y han insistido en la necesidad de consultar la previsión meteorológica y el Boletín de Peligro de Aludes antes de salir. También recomiendan llevar en la mochila el equipo básico de seguridad (Dispositivo Víctimas Avalancha (DVA)), una pala y una sonda, además de ropa acorde a la actividad y adecuar la planificación de la jornada a las condiciones reales de la nieve.
Este accidente eleva a cinco los aludes registrados este invierno en el Pirineo aragonés. Desde diciembre han muerto al menos siete personas por avalanchas en la zona, entre ellas los esquiadores de travesía Jorge García-Dihinx (55 años), su pareja Natalia Román (36) y el vasco Eneko Arrastua (48), que fallecieron el pasado 29 de diciembre tras quedar sepultados por una avalancha en el entorno del balneario de Panticosa.