Fran, agricultor, de las burlas a una chica por querer serlo: "Estamos pudriéndonos como sociedad"
La joven, de 16 años, le mandó un mensaje a este intagramer contándole las críticas que estaba recibiendo por parte de compañeros en su instituto.

Un joven agricultor, Fran, ha denunciado en las en redes sociales las burlas que ha recibido una chica de 16 años por querer estudiar agricultura, lo que ha provocado un aluvión de apoyos del sector rural. Ella se lo contó todo al instagramer en un mensaje. Esta defensa se ha convertido en los últimos días en un símbolo de la lucha por el relevo generacional y contra los estereotipos en el campo.
La adolescente, salmantina, fue objeto de mofas por su vocación de ser agricultora y, tras enterarse del suceso, el creador de contenido agropecuario Fran publicó el caso en su cuenta de Instagram (@Agrofrann), en la que ha manifestado, entre otras cosas, que este tipo de actitudes reflejan que "estamos llegando demasiado lejos y pudriéndonos como sociedad", ha dicho Fran.
En cuanto al mensaje que recibió de la joven, decía: "Hola Fran, soy una chica de un pueblo de Salamanca y tengo 16 años», comienza el mensaje, en el que la chica indica que estudia 4º de la ESO y este año tiene que decidir qué estudiar". Y le explicaba que está pensando si estudiar algo relacionado con el campo, dado que "le gustan "mucho los animales y los tractores". "También estoy pensando estudiar educación infantil, entonces estoy en esa duda", le dice la chica, a lo que añade: "Mis compañeros de clase se ríen de mí cuando los profesores me preguntan que qué quiero estudiar y les digo que agricultura".
El campo en pleno no ha tardado en salir, tras conocer los hecho, en defensa de la joven y todos los que han reaccionado pertenecientes a este sector han enfatizado la necesidad que tiene nuestro país de jóvenes que quieran trabajar la tierra, superando los prejuicios que aún existen en el sector, como los manifestados por las personas que han criticado a esta joven.
Este suceso ha puesto el foco en la importancia, además, de fomentar la incorporación de jóvenes, especialmente mujeres, al sector agrícola, un tema crucial para el futuro rural. Y otros jóvenes agricultores han recordad, a raíz de este suceso, la falta de conexión real entre las instituciones y el campo que bien denunciando desde hace años, así como reclamando más apoyo práctico y menos propaganda.
Este tipo de situaciones ponen de manifiesto la importancia de la agricultura y la necesidad de valorar el trabajo rural, especialmente cuando nuevas generaciones quieren incorporarse a él.
