He probado el vivo X200 FE: un móvil de gama alta que demuestra que el tamaño sí importa
Es un teléfono que se amolda a la mano como pocos otros. Pero además de ser muy compacto, también tiene un potente procesador e incorpora una cámara en colaboración con ZEISS que responde a la perfección.

Resumen: cuando hablamos de un teléfono pequeño, siempre lo asociamos a un dispositivo con unas prestaciones más justas, una pantalla poco resolutiva y una corta batería. Pero ha aparecido el vivo X200 FE a demostrarnos que estábamos equivocados y que el tamaño sí que importa. Lo he probado durante varias semanas y es que es cómodo como pocos. Es un teléfono de gama alta, lo mires por donde lo mires. Batería que supera el día de uso sin darte cuenta, cuerpo de aluminio, sistema de cámaras en colaboración con ZEISS y un procesador que está a la altura de cualquier flagship.
Ventajas
- Lo siento por resultar repetitivo: su tamaño, su tamaño y su tamaño. 6,3 pulgadas que lo hacen muy cómodo.
- Sin duda, su batería tiene que aparecer en esta lista. 6.500 mAh y superando el día de uso.
- El procesador MediaTek Dimensity 9300+ responde que da gusto. Por potencia, no va a ser.
- Pantalla de muy alto nivel. Panel AMOLED con hasta 5.000 nits de brillo, que se dicen pronto.
Desventajas
- Es muy complicado sacarle alguna pega, pero si nos ponemos finos, agradecería la carga inalámbrica e incluso un ultra gran angular un poco más resolutivo.
Mi reseña del vivo X200 FE
Siempre hemos hablado de que los teléfonos de gama alta tienen que ser grandes por naturaleza. Pero vivo ha demostrado con el X200 FE, que el tamaño sí que importa y que menos, a veces, es más.
Y es que el móvil compacto de la compañía china se adapta a la mano que da gusto. Es muy compacto, ligero, con 186 gramos de peso y 7,99 milímetros de grosor, y el secreto está en su interior.
Con el prejuicio de que los smartphones reducidos no pueden tener una batería buena, vivo ha puesto las cartas sobre la mesa. Ha creado un dispositivo capaz de ofrecer una batería de gama alta, en un cuerpo reducido.

En concreto, hablamos de 6.500 mAh. Además, permite carga rápida de 90 vatios, aunque habría estado bien ofrecer carga inalámbrica en él. Tras haberlo probado durante varias semanas, aguanta el día de uso sin ningún problema. Es un verdadero flagship en un tamaño mucho menor a lo que estamos acostumbrados.
En la parte trasera nos encontramos varias cosas. La principal, su sistema de cámaras apoyado por la firma ZEISS, con una principal de 50 megapíxeles, un sensor teleobjetivo de 50 megapíxeles y un ultra gran angular de 8 megapíxeles, al que no habría estado mal añadirle un poquito más. Junto a ellos, se encuentra su reconocida Aura Light, con doble temperatura de color, perfecta para ofrecer iluminación.

Si le damos la vuelta, nos encontramos con otro de sus puntos fuertes, su pantalla. Sobre ella, se encuentra una cámara de 50 megapíxeles que es bastante resolutiva en el día a día. Pero la clave está en el panel AMOLED de 6,31 pulgadas, con hasta 5.000 nits de brillo máximo. Para percibir los colores, uno tras otro.
Pero la cosa no queda ahí. Lo he usado con todo tipo de usos y su procesador, el MediaTek Dimensity 9300+ va muy fluido. Responde bastante bien, le pidas lo que le pidas.
La parte más positiva es que lleva varios meses en el mercado y eso implica que su precio haya caído hasta los 699 euros, aproximadamente. Es una de las opciones a recomendar siempre, porque en su pequeño tamaño, esconde la potencia y la autonomía perfecta.
