Adiós a la cerveza en Semana Santa: los repartidores de Cruzcampo en Sevilla reclaman una subida salarial tras 18 años de "bloqueo"
La procesión va a ir por dentro para algunos.
Procesión y cañita es el planazo de los próximos días para muchos, especialmente en ciudades de arraigada tradición de Semana Santa como es Sevilla. Sin embargo, en esta ciudad andaluza van a encarar el inicio de esta festividad con una huelga que puede trastocar algunos planes: la de repartidores de Cruzcampo.
La ha convocado sindicato provincial de Servicios a la Ciudadanía de CCOO de Sevilla para la plantilla de DHL de los centros de Heineken en Sevilla "tras 18 años de estancamiento salarial" y que podría "parar la actividad", como se hace eco Europa Press.
Su duración prevista es de 48 horas; en concreto, habrá paros totales este jueves y este viernes, 26 y 27 de marzo. Es decir, a las puertas de la Semana Santa. Está prevista en los centros de Mairena del Alcor y el centro logístico anexo de Dos Hermanas.
En un comunicado que recoge la citada agencia, el sindicato alega que desde "hace ya casi dos décadas, el colectivo de trabajadores sufre un auténtico bloqueo salarial". Según su argumentación, en este tiempo la empresa "se ha limitado a aplicar las subidas salariales mínimas del convenio provincial, sin realizar mejoras propias que reconozcan la especialización y el esfuerzo de la plantilla".
"No podemos seguir aceptando la precariedad y los pactos individuales como norma de funcionamiento; por eso es necesaria esta huelga", defiende CCOO.
Reclaman un acuerdo colectivo que "garantice derechos fundamentales en cuatro áreas clave". Una de ellas es "el reconocimiento profesional mediante la regularización del 'plus de carretillero' acorde a la categoría desempeñada".
Reclaman asimismo la igualdad en incentivos con un "sistema único y transparente para toda la plantilla, equiparándolo al de capataces y dirección" y la compensación de turnos creando un "plus específico" para el 'cuarto turno' y otros turnos rotatorios.
El cuarto punto tiene que ver con la conciliación familiar, con la petición de garantizar al menos tres semanas de vacaciones en el periodo estival y la compensación de festivos que coinciden con sábados o días de descanso.