Icíar Navarro, psicóloga: "Una relación sana no es una relación perfecta. Las relaciones perfectas no existen"
Las emociones varían y el amor no funciona de forma lineal.
Las películas románticas y las redes sociales muestran relaciones idílicas, donde todo es perfecto. Sin embargo, estas historias ficticias o este tipo de contenido que solo enseña lo bueno de una relación —como los viajes o citas— han contribuido a crear una idea poco realista sobre cómo es una relación de pareja.
Como consecuencia, muchas personas interpretan como señales de crisis situaciones completamente normales dentro de cualquier vínculo afectivo, desde necesitar tiempo a solas, hasta sentir días de mayor desconexión emocional.
Frente a esa presión por alcanzar relaciones "perfectas", la Psicóloga General Sanitaria Icíar Navarro, en uno de sus últimos vídeos de TikTok @bibepsicologia, la especialista reflexiona sobre algunas conductas habituales en pareja: "A menudo veo cómo muchas personas interpretan cosas totalmente naturales y normales en pareja como señales de que algo va realmente mal", explica.
La falsa idea de la conexión constante
Según Navarro, uno de los errores más frecuentes es creer que una relación sana implica sentirse igual de conectado con la otra persona todos los días. La psicóloga recuerda que las emociones varían y que el amor no funciona de forma lineal.
"No sentirte igual de conectada a tu pareja todos los días" no significa necesariamente que la relación esté fallando. Del mismo modo, también considera completamente natural necesitar espacio personal o tener momentos en los que una persona esté más centrada en sí misma que en la relación.
La experta insiste en que mantener la individualidad dentro de la pareja no es algo negativo, sino una parte importante de cualquier vínculo saludable. Tener aficiones propias, momentos de desconexión o tiempo a solas forma parte del equilibrio emocional.
Diferencias que no son señales de ruptura
Otro de los puntos que destaca Icíar Navarro es la tendencia a interpretar las diferencias cotidianas como incompatibilidades irreparables. La psicóloga explica que es normal que existan aspectos de la pareja que puedan resultar molestos en algunos momentos.
"Que haya alguna cosa de tu pareja que te vuelvan loca, que te molesten un poquito" entra dentro de la convivencia habitual, señala. También recuerda que cada persona tiene formas distintas de expresar cariño, necesidades emocionales diferentes y ritmos propios. Estas diferencias, lejos de ser un problema en sí mismas, pueden convivir perfectamente dentro de una relación sana siempre que exista comunicación y respeto mutuo.
El esfuerzo también forma parte del amor
Navarro subraya además que las relaciones requieren atención y cuidados constantes. "Que la relación en algunas ocasiones requiera un poquito más de esfuerzo y sacrificio" no significa que sea tóxica ni insostenible.
Eso sí, matiza que este esfuerzo no debe convertirse en un sacrificio permanente o desequilibrado. Para la especialista, la clave está en entender que los vínculos necesitan conversación, atención emocional y trabajo mutuo para mantenerse sanos con el paso del tiempo.
"Las relaciones perfectas no existen"
La psicóloga resume su reflexión con una idea clara: "Una relación sana no es una relación perfecta. Las relaciones perfectas no existen". En lugar de perseguir una perfección irreal, Navarro defiende una visión mucho más humana de las relaciones de pareja.
Se trata de un espacio donde ambas personas puedan sentirse en calma, en paz y con libertad para seguir creciendo juntas. Para la experta, normalizar las imperfecciones y comprender que el amor también implica adaptación y diálogo puede ayudar a construir vínculos mucho más sólidos y saludables.