Indignación máxima con la escuela cuyos profesores se sortean los alumnos que serán los esclavos del día
Les piden desde masajes hasta servir café.
Cada día lectivo la escuela francesa de primaria de Ciry-le-Noble, situada en Saône-et-Loire, escogía a dos estudiantes que eran designados como los "esclavos del día", los cuales eran obligados a realizar diversas tareas de forma obligatoria que iban desde realizar masajes a sus profesores hasta servirles café.
La noticia, que ha indignado algunos padres de la escuela, ha llegado hasta la fiscalía de Mâcon, que se encuentra investigando el asunto desde el pasado 12 de febrero, después de que recibiese un informe escrito de una persona que se dedicó a recoger los testimonios de parte del alumnado de la escuela, que lleva varios años realizando esta práctica.
La denunciante, Marine (nombre ficticio), relata a france3-regions su experiencia. "Conocí a una joven que me explicó que no le gustaba mucho ir a la escuela primaria, porque los profesores estaban haciendo mucho. Se eligieron dos estudiantes para masajearlos y ser sus esclavos del día, es decir, para servirles té, café, etc.", afirma la joven, que destaca que no se percató de la gravedad de la situación hasta que conoció a otra chica estudiante.
"Estaba en la escuela primaria en Ciry, pero mi madre me llevó porque fui víctima de bullying... Y también porque los amos y las señoras echaban suertes... Y me cuenta la misma historia: les piden que les den masajes. Masajes en los hombros y otras partes del cuerpo", relata la joven, sin ofrecer más detalles.
Fue en aquel momento cuando la mujer comenzó a investigar el asunto, realizando preguntas a los padres del resto de estudiantes, quienes le fueron confirmando las declaraciones que recibió. Según cuenta, algunos de los afectados vivieron esta situación hace 10 años. "Borrar una pizarra, repartir cuadernos, vale... ¿Pero masajear y servir café a sus amos? No masajeas a tus profesores. No está en el ámbito escolar", lamenta Marina, que considera que los castigos, en caso de aplicarse, deberían estar relacionados con el entorno académico y no con otra cosa. "Ya se sabía antes, pero creo que la gente tenía miedo o no necesariamente le creía a sus hijos. Son situaciones complicadas", relata.
"Me enteré a través de un grupo de Whatsapp entre madres"
Alice (nombre ficticio), madre de un alumno afectado, también contó su experiencia al medio francés. "Me enteré a través de un grupo de Whatsapp entre madres. Alguien me dijo '¿sabes lo que pasa en la primaria?', y le pregunté a mi hijo. Me dijo que sí, que había masajes", afirma Alice, que explica que aunque para su hijo era normal, para ella no lo era. "Para él, en ese momento era normal. A esa edad no saben si es bueno o no", apunta.
El hijo de Alice, el cual estuvo declarando en la policía francesa durante una hora y media el pasado domingo 23 de febrero, según relata su madre, entendió después la gravedad de las acciones e incluso pidió a su progenitora que por favor no metiese a su hermana en el centro escolar. "En la escuela primaria no vio el peligro. Ahora, con la edad, se da cuenta. Me prohibió que pusiera a su hermanita, que está empezando el primer grado en la escuela Ciry el próximo año. Tiene miedo por ella", afirma.
La versión del colegio: "Nunca hemos chantajeado"
El director de la escuela se puso en contacto con algunas de las madres que protestaron, tachándolas de realizar "comentarios difamatorios". Además, también escribió a france3-regions, para negar las acusaciones. "No les pedimos nada a los estudiantes. Ningún profesor ha pedido nunca nada, y mucho menos a cambio de fotos, buenas notas o cosas así", declaró. "Nunca hemos chantajeado".
"Me gustaría que me dijeran qué niño ha sido alguna vez esclavo para hacer café, ya que los niños nunca nos han hecho café. Podemos preguntar a todos los niños, a todos los adultos que han pasado por la escuela", defendió la escuela. "Ya sea que los niños nos tomen de la mano o nos pongan la mano en los hombros, ya ha sucedido, pero como se hace en todas las escuelas porque vienen a tratar de jugar".
Según defiende el director de la escuela mencionada, la culpa detrás de este rumor es de los padres. "Lo primero que me dijo el ex director cuando llegué fue que desconfiara mucho porque había padres extremadamente virulentos", señaló en su intervención. "Nos han acusado de engañar a nuestros cónyuges, de criar mal a nuestros hijos, de conducir sin licencia...", añadió el hombre, que teme que "algún día circulen rumores sobre cosas más graves".
Ahora, la justicia francesa será quien decida cuál de las dos partes lleva razón y dice la verdad, si el grupo de padres afectados o la propia escuela.