Jorge, ingeniero, sobre dejar la calefacción puesta para ahorrar: "Es falso, no es lo energético"
Este experto apunta como una de las mejores opciones el programarla para que funcione sólo cuando haya gente ocupando determinadas estancias del hogar.
A menudo nos ha aconsejado algún familiar o amigo que no apaguemos la calefacción para luego volverla a encender al día siguiente porque ahorramos más si la dejamos puesta. Este tipo de afirmaciones genera a menudo numerosas dudas ya que, en principio, el sentido común nos inclina a apagarla si queremos no gastar más.
Sobre esta cuestión ha dado su opinión el ingeniero industrial y especialista en consumo energético Jorge Morales de Labra. Según este experto, mantener la calefacción encendida durante todo el día a una temperatura baja para ahorrar “es falso desde el punto de vista energético”, según ha afirmado en la Cadena COPE. La razón es muy simple, “cualquier sistema de calefacción consume energía cada vez que está funcionando. Es más, auqnue uno se bajo a comprar el pan y vuelva a los cinco minutos, merece la pena económicamente apagar la calefacción”.
Esta idea contrasta con la creencia de que la puesta en marcha de la calefacción consume mucha más energía en comparación a cuando estabiliza las temperaturas y que, por este motivo, deben de mantenerse encendida en todo momento, para ahorrar energía. A pesar de estas advertencias, Morales afirma que el consumo total se reduce si solo se utiliza la calefacción en los momentos en lo que haga falta.
Además, los expertos recomiendan que, si se va a utilizar la calefacción en las estancias principales, en concreto, se debe colocar el termostato entre los 19 y 21 grados centígrados. En cuanto al momento dela noche, si se desea dejar la calefacción puesta se recomienda bajar unos grados, pues cada uno de ellos encarece la factura en un 6% y 8% más.
Otra cuestión importante, destacan los especialistas, es controlar bien los horarios si queremos ahorrar. Una manera de rebajar la factura de la luz cada mes es no dejando la calefacción encendida todo el día. Una buena opción es programarla para que funcione solo en los ratos donde haya gente ocupando las estancias del hogar y apagarse cuando no haya nadie dentro.