Le expulsan del Ejército tras 43 años de servicio por estar casado con una rusa: "Es kafkiano y absurdo, yo soy blanco como la nieve"
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Le expulsan del Ejército tras 43 años de servicio por estar casado con una rusa: "Es kafkiano y absurdo, yo soy blanco como la nieve"

Su abogado denuncia una posible vulneración del derecho a la vida familiar y exige indemnización.

Soldados el ejército danés durante una parada militar.Kristian Tuxen Ladegaard Berg

Un militar danés con más de cuatro décadas de servicio ha sido expulsado del ejército tras perder su autorización de seguridad por un motivo inusual: su matrimonio con una mujer de origen ruso. El caso de Frederik Hansen, que sirvió desde 1982 y participó en misiones internacionales, ha abierto un debate sobre los límites entre seguridad nacional y derechos individuales en Europa.

Hansen fue informado en octubre de 2023 por el Forsvarets Efterretningstjeneste (FE), el servicio de inteligencia militar danés, de que perdería su habilitación de seguridad. Sin ella, su continuidad en las Fuerzas Armadas era imposible. Tras agotar sin éxito las vías de recurso ante el propio organismo y el Ministerio de Defensa, fue finalmente despedido en febrero, según el diario Kristeligt Dagblad.

El detonante: su matrimonio con una mujer de origen ruso

El motivo que desencadena la decisión no está relacionado con su conducta profesional ni con sospechas concretas. Según los informes, el riesgo deriva de su entorno familiar. Su esposa, médica de origen ruso y actualmente con ciudadanía danesa, mantiene vínculos familiares con Rusia, donde residen su madre y su hermana. Para los servicios de inteligencia, esta circunstancia convierte a Hansen en un posible objetivo de presión o chantaje.

Los documentos citados por medios daneses señalan que el militar sería "particularmente vulnerable a influencias externas". Sin embargo, el propio servicio reconoce que no existen indicios de deslealtad ni comportamientos sospechosos por parte de Hansen o de su esposa.

"Soy blanco como la nieve": la defensa del militar

Hansen rechaza de plano la decisión y la califica de kafkiana y "absurda". Insiste en que no hay nada en su historial que justifique la retirada de la autorización de seguridad y denuncia lo que considera una discriminación basada en su vida personal.

Además, subraya que informó de su matrimonio a las autoridades desde el principio, en 2011, y que superó sin problemas varias revisiones de seguridad posteriores, en 2014, 2018 y 2022.

El cambio, según su relato, llega tras la invasión rusa de Ucrania, que habría endurecido los criterios de evaluación del riesgo en Dinamarca y otros países europeos.

Un contexto marcado por la guerra en Ucrania

El caso se enmarca en un escenario geopolítico más tenso desde la invasión de Ucrania en 2022 por parte de Rusia. Desde entonces, numerosos países han revisado sus protocolos de seguridad, especialmente en ámbitos sensibles como defensa, inteligencia y energía.

Estas nuevas políticas tienden a considerar no solo el comportamiento individual, sino también las posibles vulnerabilidades derivadas del entorno personal o familiar, incluso cuando no existen evidencias concretas de riesgo. En el caso de Hansen, ese enfoque preventivo ha sido determinante.

No es un caso aislado

Según las informaciones publicadas en Dinamarca, al menos otros dos miembros de las Fuerzas Armadas han perdido también su autorización de seguridad por motivos similares relacionados con vínculos familiares con Rusia.

Los tres están representados por el abogado Mads Pramming, que considera que se ha producido una vulneración del Convenio Europeo de Derechos Humanos, en particular del derecho a la vida familiar.

El letrado sostiene que las decisiones se basan en riesgos teóricos, no en hechos concretos. "No hay mensajes sospechosos ni viajes inusuales, no hay nada que ganar", argumenta, señalando que incluso los servicios de inteligencia reconocen la ausencia de pruebas.

Reclamación de indemnización

La defensa ha solicitado una compensación económica equivalente a un año de salario para cada afectado, lo que en el caso de Hansen asciende a unos 1,2 millones de coronas danesas (aproximadamente 111.000 euros).

Por su parte, el servicio de inteligencia militar ha defendido su actuación, asegurando que no adopta decisiones que vulneren derechos humanos y que las evaluaciones de seguridad tienen en cuenta múltiples factores.

Entre la seguridad y los derechos

El caso plantea un dilema complejo: hasta qué punto puede un Estado limitar la carrera profesional de un individuo por riesgos potenciales vinculados a su entorno personal. En sectores como el militar o el de inteligencia, donde la seguridad es prioritaria, los estándares suelen ser especialmente estrictos.

Sin embargo, decisiones como la de Hansen reabren el debate sobre el equilibrio entre protección del Estado y derechos fundamentales. Tras 43 años de servicio, múltiples misiones internacionales y reconocimientos oficiales, el militar danés se encuentra ahora fuera del ejército. Aun así, no pierde la esperanza de regresar algún día, aunque admite que lo ve difícil.

Su caso, más allá de lo individual, refleja cómo la nueva realidad geopolítica está teniendo consecuencias directas en la vida personal y profesional de quienes trabajan en ámbitos sensibles.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Te paso lo de la bio: Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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