Ray, 47 años, técnico de drones ucraniano que antes fabricaba adaptadores para cámaras en su pueblo: "Esto se parece a Terminator 2"
El ucraniano cree que si su país se rinde ante Rusia sucederan "asesinatos y violaciones, como en Bucha e Irpin".

La guerra de Ucrania ha sacado a la palestra una de las armas más importantes de los ejércitos conteporáneos: los drones. La 13.ª Brigada Operativa de la Guardia Nacional de Ucrania, más conocida como Khartia, es una de las unidades del ejercito ucraniano más reconocidas por su uso intensivo de tecnología avanzada con drones. Ray, fabricante de cámaras digitales modernas, se unió a Khartia hace unos meses.
"En cierto momento, sentí que tenía que aportar mi granito de arena, ayudar a mantener fuerte al ejército", revela en conversación con el diario Kyiv Post. "No tuve otra opción", afirma. Si Ucrania se rinde, dice que sucederán "asesinatos y violaciones, como en Bucha e Irpin".
Para Ray los drones no son ninguna novedad. En 2024 estudió ingeniería y construyó uno mismo. Esto le ha servido para destacar dentro de la unidad militar Khartia. "Demostré que soy capaz de soldar componentes electrónicos muy pequeños, y ahora estoy aquí", explica en sus declaraciones al medio de comunicación.
Tal y como él mismo explica en la publicación, él es quien prepara los drones para volar. Su tarea consiste en asegurarse de que funcionen correctamente, de forma fiable y para la misión para la que fueron preparados, dejando que los pilotos se centren únicamente en operarlos. Allí se construyen dos tipos de drones: los que sirven para atacar al enemigo; diseñados para el impacto, y los utilizados para logística; como lanzar alimentos, agua o suministros.
La realidad supera la ficción
El lugar en el que Ray trabaja fabricando los drones debe y está absolutamente escondido del mundo. "Si los rusos descubren su ubicación, los bombardearán intensamente". "Debemos permanecer alerta en todo momento. El mayor peligro es subestimar al enemigo", explica en sus declaraciones.
Para él, su oficina le recuerda a Terminator 2: El juicio final, la película de James Cameron en el que se recrea un mundo donde la gente vive en búnkeres mientras las máquinas luchan en la superficie.
