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Alberto Garzón: "Ha vuelto un imperialismo más desnudo que no necesita la coartada de los derechos humanos"

Alberto Garzón: "Ha vuelto un imperialismo más desnudo que no necesita la coartada de los derechos humanos"

El exministro vincula la geopolítica actual con una lucha directa por la energía entre potencias como EEUU y China.

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El exministro de Consumo, Alberto Garzón, durante el mitin donde anunciaba su abandono de la política en primera línea.Europa Press via Getty Images

El exministro de Consumo, Alberto Garzón, sostiene que el mundo ha entrado en una nueva fase geopolítica marcada por un "imperialismo más desnudo", en el que ya no se ocultan los intereses económicos tras discursos ideológicos. En una entrevista al Diario de Córdoba con motivo de su libro La guerra de la energía, el economista analiza cómo los recursos energéticos siguen siendo el eje central del poder global y advierte de que la disputa entre grandes potencias se ha vuelto más explícita que nunca.

"Ha vuelto un imperialismo más desnudo que no necesita la coartada de los derechos humanos", afirma Garzón, en referencia al papel de líderes como Donald Trump en la política internacional reciente.

La energía como clave para entender el mundo

El punto de partida de su libro es que la energía no es solo una cuestión técnica, sino una herramienta fundamental para interpretar la historia, la economía y la política. Según explica, su objetivo ha sido ofrecer "una caja de herramientas para comprender qué ocurre en la actualidad".

Garzón recorre la relación del ser humano con la energía a lo largo del tiempo y la conecta con fenómenos contemporáneos como conflictos armados, tensiones geopolíticas y crisis ecológicas. "No todo se explica por la energía, pero tampoco se entiende sin ella", resume.

De Irak a Venezuela: un imperialismo sin máscaras

El exdirigente de Izquierda Unida traza una línea directa entre conflictos pasados y actuales. Recuerda cómo la invasión de Irak se justificó en su momento con la existencia de armas de destrucción masiva, aunque el trasfondo era el control del petróleo. 

Frente a ese modelo, considera que el actual escenario internacional ha eliminado incluso esa "coartada". "Hoy Trump inicia una aventura militar en Venezuela y no se anda con rodeos, habla directamente de petróleo o amenaza a Groenlandia", señala.

En su análisis, esta evolución refleja una disputa abierta por la hegemonía global, especialmente entre EEUU y China, donde la energía sigue siendo un factor determinante.

Cambio climático y dependencia energética

Garzón sitúa el cambio climático como el principal desafío global y lo vincula directamente con las guerras por los recursos. En este contexto, defiende que países como España tienen una oportunidad estratégica.

"Dejar de consumir combustibles fósiles y apostar por renovables no solo reduce emisiones, también nos hace menos dependientes y más libres", afirma. Sin embargo, advierte de que esta transformación no será automática. "Hace falta voluntad política y demanda social", insiste, subrayando que el cambio energético es una decisión colectiva, no solo tecnológica.

Un modelo de vida construido sobre el petróleo

Uno de los puntos clave de su reflexión es el impacto estructural del modelo energético en la vida cotidiana. "Somos hijos del tiempo fósil", explica, aludiendo a ciudades diseñadas para el coche, el consumo masivo de petróleo y la dependencia del gas.

Para Garzón, la transición energética implica repensar completamente ese modelo: desde la organización urbana hasta los hábitos de consumo. "Tenemos que pensar el mundo de una manera completamente distinta", sostiene. Además, señala que uno de los aspectos más infravalorados es el papel de la industria petroquímica, responsable de gran parte de los productos que forman parte del día a día.

De la política institucional a la investigación

Tras más de una década en primera línea política, Garzón asegura haber encontrado en esta nueva etapa una mayor tranquilidad personal. Reconoce que el desgaste no vino tanto de la confrontación con otros partidos como de las tensiones internas.

"Me agotaron las disputas internas de la izquierda más que la confrontación con otros partidos", admite. Ahora, afirma, puede centrarse en la investigación, la divulgación y su vida familiar. También descarta un regreso a la política institucional: "No contemplo volver en absoluto. Creo sinceramente que ahora les toca a otras personas".  

La unidad de la izquierda, una asignatura pendiente

En clave política, Garzón insiste en la necesidad de unidad entre fuerzas como Izquierda Unida, Podemos y Sumar. Considera que las diferencias programáticas son menores y que los conflictos responden más a dinámicas internas y personales. "Desde fuera la gente no entiende esa fragmentación", afirma, advirtiendo de que esta división puede favorecer el avance de la extrema derecha.

En este sentido, menciona el riesgo de que figuras como Santiago Abascal puedan alcanzar posiciones de poder si no se produce una reagrupación efectiva del espacio progresista.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Te paso lo de la bio: Redactor de El HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Valladolid y Máster en Comunicación Corporativa en ESERP, ha trabajado como redactor, editor y coordinador en Grupo Merca2, así como redactor en Infodefensa y Business Insider, además de colaboraciones en otros medios y blogs como Wall Street International o La Voz del Basket. También realiza críticas de cine desde hace años.

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