Un agricultor jubilado dona 10.000 kilos de harina a los necesitados: "Cuando te crecen las canas es hora de pensar en los demás"
Jean-Claude Bouton lleva realizando estos gestos solidarios desde hace años y no piensa parar.
Jean-Claude Bouton, un agricultor jubilado de la región del Somme, en Francia, ha demostrado de sobras su solidaridad después de donar 100.000 kilos de harina de trigo a Restos du Cœur, un banco de alimentos francés.
"Sembré trigo que coseché en agosto y, por recomendación de mi cooperativa NatUp, lo envié a Moulins de Versailles para su procesamiento. Saldrán 10.000 paquetes de 1 kilo", ha reconocido este hombre de 75 años.
Para lograr la hazaña, Bouton cultivó 19 toneladas de trigo, el cual fue molido en harina por un molino local, que también participa con este proyecto cargado de generosidad con todo el que lo necesite. La financiación del cultivo corrió a cuenta del agricultor.
No es la primera vez
Jean-Claude siempre ha tenido esa vena solidaria. Vendió su granja en Hérissart, a veinte kilómetros de Amiens, pero decidió conservar tres hectáreas para seguir cultivando y poder donar los frutos al citado banco de alimentos, tal y como recoge el diario France3Regions.
Han pasado más de 40 años desde que dicho banco lanzó esta iniciativa y, reconoce, que siempre le ha llamado la atención: "No tenía tiempo, pero cuando empiezan a salir canas, es hora de pensarlo", manifiesta.
De hecho, no es la primera vez que suma a la iniciativa. Su jubilación le ha permitido estar más concentrado en dicho proyecto. En 2024, donó 100 toneladas de patatas al mencionado banco de alimentos: "Según mis posibilidades", reconoce, dando a entender que siempre que la economía y la salud se lo permitan seguirá colaborando.
En este 2026, consiguió cosechar unos 420 toneladas de patatas, una cifra astronómica que parte de un acuerdo colaborativo con los agricultores de diversas regiones francesas: "Me las dan y, a cambio, reciben una pequeña deducción fiscal. No me cuesta mucho, solo unas llamadas", señala con sinceridad.
Próximo objetivo: la colza
A Bouton se le encoje el corazón cada vez que pone un pie en Restos du Cœur: "Ves toda la miseria del mundo", sentencia, para dejar claro que las situaciones difíciles que abundan en esas instalaciones le empujan a seguir: "Lo hacemos por los demás y también por nosotros mismos, porque dar nos hace sentir bien", puntualiza.
Los horizontes están en una nueva donación masiva. Actualmente ya ha plantado colza, que espera recoger en julio y agosto cuando la cosecha ya sea abundante: "Se prensará y produciremos entre 300 y 400 litros de aceite. Hoy he empezado a hacer llamadas para que lo envasen", finaliza, demostrando una vez más que su afán por ayudar está por encima de todas las trabas físicas y económicas.