Tiina, 27 años, cobra hasta 3.800 euros al mes por un puesto que no requiere formación: "Lo único que tengo que hacer es presentarme, hacer mi trabajo y volver a casa"
“El dinero motiva, claro. Sé que si trabajo menos, gano menos”.

La formación universitaria suele considerarse imprescindible para alcanzar un buen puesto de trabajo y un sueldo elevado, o eso es lo que cree la mayoría de la gente. Sin embargo, casos como la historia de Tiina Raitio, de 27 años, rompe muchos esquemas.
Esta joven finlandesa cobra hasta 3.800 euros brutos al mes en un trabajo que no requiere estudios previos y que, además, le aporta estabilidad, variedad y una tranquilidad mental que no encontró en empleos anteriores.
Tiina trabaja desde enero de 2023 como empleada de almacén en el centro logístico de Kesko, en la ciudad de Vantaa, uno de los mayores centros de distribución del país. Antes de llegar allí había pasado por trabajos de oficina, caja y seguridad, pero buscaba algo diferente. “Quería un trabajo más versátil, y para mi sorpresa, este me encantó”, explica según recoge el medio Anna.
Un trabajo físico, variado y con incentivos
Este perfil profesional es esencial para el funcionamiento de plataformas logísticas, supermercados, empresas de comercio electrónico y centros de distribución. Se trata de un empleo que, además, no exige formación específica ya que basta con ser una persona con un estado físico aceptable, que le permita levantar cajas u objetos pesados y completar programas de formación específicos.
A partir de ahí, cada trabajador puede decidir cuánto quiere especializarse. Tiina, por ejemplo, se ha formado como conductora de carretilla elevadora y ha pasado por distintos tipos de tareas: recogida por voz con auriculares, sistemas automáticos, reposición de estanterías y preparación de pedidos.
“La recogida por voz fue como unas vacaciones mentales”, recuerda. “No tenía que pensar en nada, solo seguir las instrucciones”. Esa simplicidad fue, para ella, un alivio tras el estrés del trabajo de oficina, donde los asuntos laborales se colaban incluso fuera del horario.
El salario depende del rendimiento
Uno de los aspectos más llamativos de su historia es el sueldo. Aunque el salario base según convenio en Finlandia ronda los 2.132 euros mensuales, los trabajadores pueden aumentarlo notablemente gracias a bonificaciones por rendimiento, calidad, turnos y vacaciones. En el caso de Tiina, su salario anual alcanza los 45.000 euros, lo que se traduce en una media mensual cercana a los 3.750 euros.
“El dinero motiva, claro. Sé que si trabajo menos, gano menos”, admite. Tiina suele estar por encima de la media de eficiencia, algo que puede comprobar semanalmente en los informes internos. Aun así, asegura que no vive estresada: “No siempre tienes que darlo todo”.
El trabajo se organiza en dos turnos, mañana y tarde, con posibilidad de noches y un sábado al mes. Pese a ello, Tiina destaca una ventaja clave: la desconexión total. “Lo único que se me exige es que llegue, haga mi trabajo y me vaya a casa”, afirma. “No hay un solo día en que piense en el trabajo fuera del horario”.
La situación en España
En España la situación no es la misma. Según los datos más recientes de Indeed y Jobted recogidos por El Huffpost el sueldo medio de un mozo de almacén en España en 2025 se sitúa entre los 970 y los 1.718 euros netos mensuales. Un mozo de almacén con más de 20 años de experiencia puede llegar a percibir hasta 1.650 euros netos al mes, mientras que un recién incorporado al mercado laboral apenas supera los 760 euros.
Además, muchos trabajadores del sector están empleados a tiempo parcial o con contratos temporales, lo que repercute directamente en su salario mensual. Además, el trabajo nocturno, los turnos rotativos y la disponibilidad para trabajar fines de semana o festivos pueden incrementar el sueldo mediante complementos específicos, aunque no siempre están garantizados por convenio.
