Abre la puerta de su casa al empleado del banco y acaba siendo víctima de la madre de todas las estafas con el robo de 290.000 euros
París protagoniza un aumento de robos con engaño en los portales de la ciudad donde las personas mayores son las principales víctimas. Una mujer de 86 años ha sido la última afectada perdiendo la mayor cuantía.

Las puertas de los edificios de la capital francesa comienzan a ser un lugar poco seguro, especialmente para las personas mayores. Las pérdidas producidas por engaños y robos empiezan a ascender hasta dejar por el camino cientos de miles de euros. El pasado martes, esta problemática se cobró su última víctima en la avenida Félix-Faure, que perdió un total de 290.000 euros.
El desconocido que llevó a cabo el atraco se hizo pasar por trabajador de un banco que acudía al domicilio de la afectada para conseguir todos los objetos de valor con el pretexto de que podría ser víctima de algún asalto por el aumento de delincuencia en la zona. Sin sospecha, la anciana le entregó sus efectos personales consumando una pérdida de elevada cuantía.
Según ha podido saber Le Parisien a través de fuentes policiales, la bolsa entregada por la señora al falso banquero constaba de 180.000 euros en billetes y 100 monedas con valor de 100.000 euros. Además, también perdió dos anillos incrustados en esmeraldas y diamantes valorados en 10.000 euros. La investigación policial trascurre con la intención de encontrar testigos y recuperar las imágenes del edificio para encontrar al ladrón.
Además, las autoridades advierten a la ciudadanía parisina que las entidades bancarias no envían a sus trabajadores a los domicilios para recoger objetos de alto valor. En el mismo sentido y apuntando a los falsos policías y fontaneros que suplantan los oficios para poder sacar beneficio de los atracos -esencialmente a personas mayores-, solicitan máxima precaución ante cualquier mínimo indicio de sospecha y llamar al número de emergencia en caso de cualquier duda.
Con ello, la ciudad de París acumula diferentes atracos de este estilo en el que la suplantación de identidades para conseguir dinero u objetos de valor se suceden a lo largo de las semanas. Las personas mayores francesas ya han empezado a ser más previsores para evitar caer en engaños como el que se produjo el pasado martes que dejó un total de 290.000 euros en pérdidas.
