Carla Antonelli responde a Felipe González por lo que dijo sobre las siglas "LGTBI": "A mí lo que me inquieta es que no se sepa quién era la X del GAL"
La senadora tira de la hemeroteca y da donde más duele.

El lío está servido tras la aprobación en el Congreso de la reforma del Código Penal para la penalización de las llamadas terapias de conversión dirigidas a modificar la orientación e identificación sexual.
La reforma salió adelante con los votos en contra de Vox y la abstención del PP, una postura que fue muy criticada por el Gobierno y sus socios. De hecho, el popular Jaime de los Santos y el socialista Víctor Gutiérrez protagonizaron un momento de mucha tensión.
En medio de este lío, el expresidente del Gobierno, Felipe González, confesó su desasosiego respecto a las siglas LGTBI. "Cada vez me inquieta más lo larga que se va haciendo la lista: LGTBI no sé qué y al final, como no cabe, plus", señaló en un acto de la Federación Empresarial Toledana.
Sus declaraciones suscitaron multitud de reacciones, entre ellas, la de el periodista Javier Aroca, quien en Malas Lenguas afirmó que Felipe González "representa ese socialismo caoba: de reservado, puro y copa".
Otras, como la senadora y figura emblemática del movimiento trans, ha publicado un mensaje en X dejando una de las respuestas más contundentes a las palabras del expresidente del Gobierno.
"A mí lo que me inquieta es que aún no se sepa quién era la X del GAL", ha apuntado, en referencia al escándalo de los Grupos Antiterroristas de Liberación, que fueron creados para combatir a la banda terrorista ETA.
La trama de los GAL
El caso de los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) fue un escándalo que estalló en España en los años 90, aunque los hechos ocurrieron entre 1983 y 1987, durante el gobierno de Felipe González.
Los GAL fueron grupos parapoliciales creados para combatir a ETA mediante métodos ilegales, en lo que se ha considerado una forma de "guerra sucia" desde el Estado. Actuaban sobre todo en el sur de Francia, donde secuestraron, torturaron y asesinaron a personas vinculadas —o supuestamente vinculadas— con la organización terrorista.
Las investigaciones judiciales demostraron que estas actividades fueron financiadas con fondos públicos y organizadas desde el entorno del Ministerio del Interior. Varios altos cargos fueron juzgados y condenados, entre ellos el ministro del Interior José Barrionuevo y el secretario de Estado de Seguridad Rafael Vera.
En cuanto a Felipe González, presidente del Gobierno en aquel momento, nunca fue imputado ni condenado. No se pudo demostrar en los tribunales que ordenara o conociera directamente las acciones de los GAL.
