La OIT advierte de que la IA amenaza con dejar sin empleo a más de 5,6 millones de jóvenes
El informe 'Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2026' eleva la tasa de desempleo global entre los menores de 25 años al 12,4% y señala que el 6,1% de los puestos ocupados por ellos presenta un alto riesgo de automatización.

La irrupción masiva de la inteligencia artificial (IA) generativa y el estancamiento de la actividad económica mundial están configurando un panorama de extrema incertidumbre para la inserción laboral de las nuevas generaciones. Según revela el informe Tendencias Mundiales del Empleo Juvenil 2026: De vuelta al futuro, publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en un escenario desfavorable marcado por la destrucción o reemplazo del 10% de los empleos altamente expuestos a la tecnología, más de 5,6 millones de jóvenes de entre 15 y 29 años podrían quedar desempleados, verse obligados a cambiar de ocupación o abandonar el mercado de trabajo.
El organismo multilateral de Naciones Unidas detalla en el dossier -que puedes leer completo al final de esta noticia- que el 6,1% de los puestos de trabajo ocupados por jóvenes a escala global se encuadra en profesiones de "alta exposición" a los avances de la IA. El estudio subraya que las crecientes tasas de automatización impulsadas por grandes modelos de lenguaje están estrechando de forma alarmante las vías tradicionales de acceso al trabajo decente.
Las ocupaciones que históricamente han servido como rampa de entrada al mercado laboral para los jóvenes -tales como puestos de apoyo administrativo, atención al cliente, ventas, logística y tareas calificadas en la industria manufacturera- son precisamente las que sufren una mayor reestructuración por la automatización de tareas.
Sin embargo, el impacto ya no se limita a los empleos de menor cualificación. Las perspectivas para los jóvenes profesionales en ramas técnicas también comienzan a resentirse. Investigaciones del sector privado citadas por la OIT señalan que hasta un 64% de las empresas prevé reducir la contratación de perfiles junior, al asumir que herramientas de IA generativa pueden ejecutar con mayor rapidez y menor coste funciones iniciales de análisis de datos, asistencia técnica, redacción documental y programación básica.
"Una generación que no puede encontrar un trabajo decente no puede construir su futuro con confianza. Cuando se bloquea el acceso de los jóvenes al empleo de calidad, los países pierden talento, productividad y cohesión social. Crear empleo decente para la juventud no es solo un imperativo social, sino una de las inversiones más inteligentes que puede hacer un país", expone Gilbert F. Houngbo, director general de la OIT.

Asia y Latinoamérica, en el foco
El impacto del desplazamiento tecnológico resulta marcadamente desigual según el ámbito geográfico. Por ejemplo, Asia Oriental aglutinará el 26,7% de todos los desplazamientos laborales juveniles, debido a la dimensión de su fuerza de trabajo joven y a su alta concentración en sectores administrativos e industriales fuertemente automatizados.
En el foco, para mal, estarán también América Latina y el Caribe: la zona se posiciona como la segunda región más afectada del planeta, con unos 785.000 puestos de trabajo ocupados por jóvenes en riesgo, lo que representa el 14,0% del total mundial de empleos juveniles que podrían verse desplazados por la IA.
En las economías más avanzadas, como las de Norteamérica y Europa, la cosa es diferente. En Estados Unidos y Canadá, la tasa de desempleo juvenil se ha disparado desde el 8,3% en 2023 hasta el 9,8% en 2025. En Europa septentrional, meridional y occidental, el paro juvenil continúa estancado en un elevado 15%, habiéndose deteriorado las oportunidades laborales en 20 de los 29 países analizados.
La ONU señala en el informe que la falta de puestos formales aboca a los jóvenes a la precariedad en las economías emergentes. Cerca del 90% de los trabajadores de 15 a 29 años en países de ingresos bajos y medio-bajos opera en la economía informal. Las regiones con mayor tasa de desempleo juvenil del mundo siguen siendo los Estados Árabes (26,2%) y el Norte de África (22,6%), donde más de un tercio de los jóvenes se encuentra en situación NEET (NINI).
Qué sirve como escudo
A pesar de las advertencias, la OIT enfatiza que la transición tecnológica no aboca necesariamente a un escenario de destrucción neta si se aplican las políticas públicas oportunas. Por su condición de nativos digitales, la juventud cuenta con ventajas competitivas para incorporar la alfabetización en IA a sus perfiles profesionales.
No obstante, la organización incide en que las competencias técnicas por sí solas no bastarán para blindar la empleabilidad. El factor diferencial residirá en el desarrollo de habilidades socioemocionales e interpersonales (pensamiento crítico, empatía, negociación y resolución de problemas complejos), capacidades que la IA no puede replicar.
"Hay un ruido creciente en torno a la IA. Aunque el impacto directo en los empleos todavía evoluciona, no debemos confiarnos ni subestimar los riesgos. Es imprescindible reforzar la inversión en competencias, aprendizaje permanente y protección social para que los jóvenes puedan adaptarse al cambio y aprovechar las nuevas oportunidades. El progreso tecnológico debe trabajar a favor de los jóvenes, no en su contra", indica Sukti Dasgupta, directora del Departamento de Empleo, Competencias y Empresas Sostenibles de la OIT.
Para evitar una nueva crisis estructural en el empleo juvenil, la OIT no sólo da consejos a los trabajadores, sino que insta a los países a adoptar un decálogo de medidas de política pública, empezando por laobernanza centrada en el ser humano, en arantizar que la regulación de la IA incentive la creación de empleo complementario y evite profundizar las brechas de desigualdad.
Los expertos, además, reclaman inversión en formación dual y profesional, como otenciar la educación técnica, los programas de aprendizaje y la recapacitación adaptada a las necesidades del mercado, y la modernización de los servicios públicos de empleo. Si se fortalecen las instituciones del mercado de trabajo, se podrá orientar la transición laboral de los recién graduados, con especial foco en las jóvenes mujeres.
Finalmente, apuestan por la extensión de la protección social, por garantizar derechos laborales y redes de seguridad mínima para los trabajadores jóvenes en entornos informales o plataformas digitales.
La conclusión es que hay esperanza y lo que hace falta es voluntad política y poner en valor a las personas.
