La respuesta de Bunbury al ser preguntado por los confesionarios que está haciendo Rosalía
El artista ha concedido una entrevista al diario 'El País' y ha hablado de la cantante.
El músico Enrique Bunbury ha hablado en una entrevista concedida al diario El País para la promoción de su nuevo álbum, De un siglo anterior, sobre los confesionarios que está haciendo la cantante Rosalía en sus conciertos.
En esta parte de los espectáculos de la gira Lux Tour, la artista catalana está sacando a famosos con los que conversar sobre historias personales, que pueden ser de amor y desamor, y que en la mayor parte de las ocasiones terminan haciéndose virales.
"¿Qué le parecen los confesionarios de Rosalía?", le ha preguntado el periodista Manuel Jabois. Bunbury, fiel a su estilo, ha contestado asegurando que con ello lo que se busca es hacerse viral y ha destacado que no es la primera que hace contenido de este estilo.
"Se buscan los momentos virales en el show. Eso lo hizo también, de otra forma, Dua Lipa en su última gira: en cada ciudad hacía una versión de una canción propia de ese sitio. Coldplay también hacía eso: así siempre hay algo viral de lo que se va a hablar", ha afirmado el que fuera rostro de la banda Héroes del silencio.
Bunbury, sobre la viralidad
Bunbury, entonces, ha sido preguntado por la relación que el tiene con ser viral y la viralidad. "Muchas veces intentamos hacer resúmenes de las cosas a base de brochazos, intentando explicar qué ocurre en toda la industria, en todas las giras o en toda una generación", ha empezado diciendo.
"Pero igual que estamos viviendo el momento cumbre de la música latina, podemos decir que es el momento cumbre de bandas alternativas o de rock, u otros géneros de los que no nos enteramos. No sé cómo va la música electrónica ahora mismo ni quién está llenando, pero seguro que hay alguien metiendo 200.000 personas en el desierto de no sé dónde", ha añadido.
Finalmente, Bunbury ha acabado contando que "en Estados Unidos, Zach Bryan, un artista de country, está vendiendo millones de discos y entradas, con unos números brutales que seguramente en España nadie conoce".