Le pide a una pasajera del avión cambiar el asiento para que el padre esté con su bebé, acepta y el gesto de agradecimiento arrasa
Para ella es "una regla de oro".
Hay gestos que dicen mucho de cómo es la persona. Esta vez ha sido de doble partida. Laura, una creadora de contenido que se hace llamar 'Bebé Sin Azúcar' (@bebe_sin_azucar) en redes sociales, contando con más de 150.000 seguidores tan solo en TikTok gracias a los vídeos sobre maternidad y recetas.
Reservaron unos billetes de avión por separado su marido y ella, donde llevaban a sus hijos: Laura y el bebé, en el 22F y el padre, en el 32D, es decir, prácticamente en la parte más trasera del avión. "Yo tengo una regla de oro en los aviones", ha advertido al principio del vídeo, que ha acumulado 1.000.000 de visitas y más de 70.000 'me gusta'.
"Si tú te cambias de asiento para ayudarme a mí y te vas para atrás, yo voy a coger, te voy a comprar una cosa y te la voy a mandar a tu sitio. Estamos en el 22, a él le ha tocado como 10 detrás, en el 32, hay una chica que nos ha cambiado el sitio y le voy a mandar algo ahora", ha relatado.
Un gesto que dice mucho
"¿Qué le mandamos a la señora que ha sido tan amable?", se ha preguntado. Como el vuelo era de la aerolínea Iberia, ha mirado el catálogo típico de comida y ha tardado un buen rato en tomar una decisión por algunas dudas que le han surgido.
"La cosa es que no quieres ofender, no quiero mandar alcohol porque a lo mejor no toma, a lo mejor no come azúcar, pero un azúcar es más fácil de regalar", ha expresado. Al final, ha encontrado algo que ha encontrado perfecto.
Ha esperado a que pasara la tripulante de cabina con el carro de la comida y ha pedido un pequeño paquete de tres bombones de la marca Nestlé junto a una botella de agua. Solo la caja costaba 3,50. Tenía también la opción de una oferta vigente de 8,50 euros por unos bombones y un Prosecco.
"¿Tenéis chocolates? Para la chica de la 32D que nos ha cambiado el sitio", le ha comentado a los azafatos.
"La chica no tenía por qué cambiarme el sitio"
Esa es su regla de oro: "Que la gente buena se merece cosas buenas siempre". Ante las críticas y reacciones sobre por qué no ha comprado los asientos en lugar de tener que molestar a una pasajera, ha dejado claro que en esta ocasión los billetes los compraron por separado, pero normalmente sí los piden juntos.
"La chica no tenía por qué cambiarme el sitio y lo ha hecho, por eso os hablo de mi regla de oro cuando esto me ocurre en un avión. Al final es un valor simbólico, una botella de agua y unos bombones es un mínimo detalle para demostrarle que estamos muy agradecidos de que fuese tan buena persona", ha expresado.
"Normalmente, cogemos los asientos juntos, pero en este viaje compramos billetes por separado y, al estar lleno y volar con bebé, no cuadraba ninguna combinación de compra de elección de asiento y nos arriesgamos a ver qué nos decían", ha concluido. Puedes ver el vídeo completo aquí.