Luis Figo, 25 años después: el "lo siento, sentí un fin de ciclo" se convierte en una estrategia de marketing para enmarcar
El futbolista portugués protagoniza un nuevo anuncio publicitario que juega con las emociones de lo que fue el fichaje más polémico del fútbol español.

Fue un 24 de julio del año 2000 cuando Luis Figo protagonizó uno de los traspasos más mediáticos y polémicos de la historia del fútbol. Aquel lunes, el futbolista portugués se presentaba en el estadio Santiago Bernabéu ante miles de madridistas después de que el Real Madrid se lo arrebatara a su máximo rival, el FC Barcelona, redefiniendo y rediseñando para siempre su rivalidad.
Han pasado casi 26 años desde aquel día histórico y ahora, ya alejado desde hace años de los terrenos de juego, Figo ha protagonizado varios anuncios publicitarios. Este último caso es un claro ejemplo de cómo jugar con las emociones para hacer marketing.
El vídeo comienza con un primer plano de Figo que, sin mencionar aquel traspaso directamente, da a entender a los espectadores que está pidiendo perdón: "Lo siento. Sentí un fin de ciclo. Desgaste. Y evidentemente, el dinero importa". Todo transcurre en completo silencio, haciendo protagonistas a las palabras, hasta que el plano cambia y se revela cuál es el propósito real de ese mensaje.
"[El dinero] claro que importa", pronuncia Figo mientras enseña una tarjeta de Revolut, un neobanco y plataforma financiera digital que ya acumula más de 70 millones de clientes. "Cuando te cambias de banco, lo pones todo encima de la mesa y piensas en tu dinero; entonces tomas una decisión y te vas al mejor banco digital del mundo de 2025", remata Figo mientras toca el piano, haciendo referencia a los premios Euromoney.
Al final, todo ha sido un juego entre el recuerdo de aquel fichaje tan mediático y el marketing, con un resultado claro: un anuncio publicitario que consigue captar la atención de quienes conocen su historia, pero que da un giro para centrarse en el verdadero mensaje que se quiere transmitir.

El fichaje más mediático del fútbol español
Ni la llegada de Neymar Jr. al Barça en 2013 (y su posterior marcha al PSG en 2017), ni la de Cristiano Ronaldo y Mbappé al Real Madrid en 2009 y 2024, respectivamente, llegaron a ser tan polémicas y mediáticas como la de Luis Figo (aunque se le acercan). Fue un antes y un después en las políticas de fichajes de ambos clubes y en su relación con las aficiones.
Todo comenzó con una promesa: la de Florentino Pérez. El ahora presidente del Real Madrid fue uno de los candidatos opositores a Lorenzo Sanz, entonces en el cargo. Juró que, si llegaba a ser presidente, ficharía a Luis Figo, que en aquel momento era la gran estrella del Barça.
Diez mil millones de pesetas (unos 60 millones de euros de la época) y un preacuerdo privado lo hicieron realidad. Sin negociaciones entre clubes, el Real Madrid ejecutó la cláusula de rescisión, un mecanismo legal recogido en el contrato de Figo, que pasó a convertirse en el enemigo público número uno para la afición culé.
En 2002, cuando Figo visitó por segunda vez el Camp Nou, se produjo uno de los episodios más recordados de la historia del deporte, que dio la vuelta al mundo. En noviembre hubo un lanzamiento masivo de objetos desde la grada, lo que provocó la interrupción del partido durante varios minutos. Difícil no haber visto alguna vez la imagen de Figo desde el córner, mirando a los aficionados. Y, de repente, un símbolo que sería recordado para siempre: una cabeza de cerdo lanzada al césped.
Fue el inicio del proyecto de los “Galácticos”, una iniciativa al estilo Los Vengadores a la que se sumarían estrellas como Zinedine Zidane, Ronaldo Nazário y David Beckham.
