Un prestigioso historiador muestra el papel que entrega siempre a sus alumnos el primer día de curso: es para enmarcar y no olvidarlo nunca
Algunas frases valen más que un curso entero.

El catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza Julián Casanova, que ha sido visitante en prestigiosas universidades británicas, estadounidenses y latinoamericanas, ha compartido en sus redes sociales el folio que entrega a sus alumnos siempre al empezar las clases al inicio de curso y que resulta en sí mismo una enseñanza para no olvidar.
Casanova explica que la semana que viene empezará las últimas clases de su vida académica en la Universidad de Zaragoza con la asignatura de grado "Historia de los Movimientos Sociales Contemporáneos" y con la de máster "Guerras civiles y revoluciones: un análisis comparado".
Con ese dato en la mente, el profesor ha subido el documento que entrega cada año a sus alumnos con consejos para estudiantes universitarios (no sólo historiadores).
No hables mal en el bar sin ir a clase
El primero es especialmente importante: "Asiste a clase regularmente, escuchando siempre los argumentos básicos del profesor (aunque no sea necesario escribir todo lo que dice), aceptando sus retos para entablar una discusión".
"Si el profesor no es bueno, no proporciona argumentos básicos o no estimula el debate, trata como estudiante de cambiar esa dinámica. No tomes la posición fácil de no acudir a clase y hablar en el bar de lo mal que está la enseñanza", subraya.
La lista de consejos
Hay muchos más consejos, algunos especialmente claves:
- Revisa tus notas a menudo, sobre todo al final de las clases cada día. Si las revisas cuando estén todavía en tu cabeza, será más fácil ampliar lo aprendido o corregir las que no estén muy claras.
- No dependas sólo de los apuntes o explicaciones del profesor. Trata de buscar más referencias, libros, artículos en revistas científicas. Si la bibliografía no da la suficiente información, pregunta en clase o en horas de tutorías.
- Saca siempre notas de todo lo que leas, usa un buen método para ordenarlas por temas, periodos, personajes... Si no sigues esos pasos, unas semanas o meses después de leer el material no recordarás nada.
Entender los argumentos opuestos para responder
Casanova lanza en ese punto el que quizá sea el consejo más importante en tiempos en los que la crispación es norma: "Atiende siempre a diferentes perspectivas y argumentos. Aprende a utilizar el análisis crítico y NO analices los temas históricos desde las ideas morales o políticas del presente. Es esencial comprender siempre los argumentos opuestos para responder a ellos con rigor".
El profesor también resalta que "las exposiciones orales, que deberían ser una práctica habitual en la Universidad" y para ello da un consejo claro: "Precisa al principio lo que vas a decir; luego entra en el contenido de tu exposición teniendo en cuenta el tiempo y la audiencia a la que te diriges; finalmente, concluye con un resumen de lo principal que has dicho".
Cuidado con el plagio
- Antes de ir al examen, revisa toda la información, recopila todas las fuentes que tienes y que aclaran los principales puntos. Pero, sobre todo, la preparación para un examen comienza el primer día del curso, no la semana o el día antes.
- Cuando escribas: comienza estableciendo un argumento importante, que vas a desarrollar. Desarrolla y cita las fuentes utilizadas para apoyar esos argumentos. Y finaliza el examen con una buena conclusión. Ten CUIDADO con el PLAGIO, una plaga desde que mucha información se encuentra en internet. No copias, ni parafrasees argumentos o ideas de otros sin citar.
- Pide al profesor que te devuelva siempre los trabajos y los exámenes corregidos, que te enseñe a mejorar, a hablar en público, a escribir mejor. No debería ser una exigencia, sino algo que solicitas como una guía para tu aprendizaje. Hay muchos caminos, pero este te resultará útil: lee, piensa, trata de comunicar siempre tus ideas y argumentos con precisión. Aprende a escuchar, respetar y debatir los argumentos. Buen curso.
