INTERNACIONAL
04/07/2012 21:32 CEST | Actualizado 04/07/2012 21:32 CEST

Uruguay planea legalizar la marihuana y controlar su producción

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Unos 20 cigarrillos de marihuana al mes podrían ser legales en Uruguay si el Parlamento aprueba la propuesta que el presidente, José Mujica, prepara para regular la venta de esta droga.

El diario uruguayo El País ha asegurado que el Ejecutivo presentará en 15 días un proyecto para legalizarla. En él, el Estado sería el encargado de regular y vigilar su comercialización.

El Gobierno establecería un máximo de cigarrillos por consumidor -30 gramos- por lo que se crearía un registro de compra y quien exceda de la cantidad máxima deberá someterse a un programa de rehabilitación por adicción a drogas. También, el precio de cada cigarro sería fijado por el Estado e incluiría impuestos destinados a financiar los programas de recuperación.

Según el Reporte Anual de Drogas de la ONU, un 5,6% de los uruguayos entre 15 y 64 años fuman marihuana habitualmente. En ese país, el consumo y la posesión de esta droga no está penalizada.

Hace un par de semanas, Mujica expresó al diario brasileño O Globoque esta propuesta es una medida para contrarrestar el incremento del tráfico de drogas en la región y disminuir la violencia que se genera a partir de ello. "Alguien tiene que empezar en América del Sur porque se está perdiendo la batalla contra las drogas y el crimen", comentó.

EL DEBATE

La propuesta de Mujica podría ser aceptada puesto que su partido -el Frente Amplio- mantiene una mayoría en las dos cámaras del Parlamento, y aunque ésta no es muy holgada, miembros de los partidos Nacional y Colorado han expresado su acuerdo con el proyecto.

El legislador del Frente Amplio, Aníbal Pereyra, ha asegurado a la prensa uruguaya que la propuesta de Mujica será sencilla, breve, y no violará tratados internacionales. “La norma tendrá entre uno y dos artículos en los que se asegurará el control del Estado en los procesos de producción hasta la venta de marihuana en concordancia con los convenios internacionales firmados por el país”, ha dicho Pereyra, según recoge El País de Uruguay.

Al proyecto se ha opuesto firmemente la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes de la ONU. Su presidente, Raymon Yas, ha señalado, que en caso de aprobarse, la medida violaría la Convención Única de 1961 sobre Estupefacientes. “Uruguay podría tener dificultades con otros países si hace esto de forma unilateral”, ha expresado a EFE.

Yas ha indicado que Holanda también trató de integrar la legalización de la marihuana pero que la estrategia no ha funcionado. Incluso ha propuesto la relajación de medidas de posesión y consumo, que otros países de América Latina ya han implementado.

LAS DROGAS Y AMÉRICA LATINA

Aunque Uruguay no es un país que produzca importantes cantidades de cannabis, la región es clave para los traficantes de drogas en América del Sur. Según el Reporte Internacional de Control de Narcóticos 2011 del Departamento de Estado de Estados Unidos, Uruguay y sus porosas fronteras con Argentina y Brasil se han convertido en un punto clave para la distribución de la droga en la parte sur del continente. El informe también señala que la marihuana se introduce principalmente desde Bolivia y Colombia para ser una plataforma hacia Europa y Asia.

El crecimiento de cárteles de la droga en América Latina ha empujado a algunos países como México y Colombia ha incrementar las medidas de seguridad sin que las cantidades que se trafican, ni la violencia se reduzcan.

“La pura represión no resuelve el problema. Se gastan billones y billones de dólares en la represión y no ha hecho que disminuya la producción o la comercialización, sólo ha servido para encarecer el precio de la droga”, ha expresado el escritor peruano, Mario Vargas Llosa, quien se ha declarado en favor de la legalización de la marihuana en América Latina.

Los presidentes de Guatemala, Otto Pérez Molina, y la de Costa Rica, Laura Chinchilla Miranda, se han pronunciado en favor de legalizar la marihuana. Colombia ha señalado que participaría si otros países de la región lo hicieran. Mientras que Argentina y Brasil aún debaten si despenalizan el consumo personal de drogas.

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