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25/08/2013 12:22 CEST | Actualizado 25/08/2013 15:53 CEST

San Fermín en Estados Unidos: Encierros y tomatina a la 'americana' congregan a miles de personas

Por las fotos, parece Pamplona en plenos San Fermines. Pero no. Se trata de Petersburg, en Virginia, Estados Unidos, donde este sábado celebró "The Great Bull Run" y "Tomato Royale", las versiones americanas de dos fiestas Españolas: los encierros y la Tomatina de Buñol y en las que participaron 10.000 personas.

"Queríamos traer a Estados Unidos la emoción española del encierro. Es complicado ir a Pamplona en Sanfermines, y ahora tenemos aquí para Estados Unidos los toros para los más valientes y la tomatina para los menos arriesgados", indicó a Efe Rob Dickens, fundador de esta idea que recorrerá once ciudades del país.

Unos quinientos participantes por cada una de las ocho carreras (4.000 en total) saltaron a un circuito de albero en línea recta de 500 metros para experimentar la emoción de correr delante de los toros, en este caso no morlacos bravos, sino toros de rodeo. A algunos incluso les habían cortado o limado los cuernos.

"Podríamos traer toros bravos si quisiéramos, pero no deseo que nadie salga herido, esos animales no son juguetes y la gente aquí no está lista para eso", explicó Preston Fowlkes, el ganadero Kentucky contratado para la gira de "Great Bull Run".

"El toro me ha rozado, pero lo esquivé, me apetecería otra carrera, pero hay que pagar otros 30 dólares", lamentó Walter Fernández, que ha recorrido las más de cinco horas que separan Nueva Jersey de Petersburg.

"Para prepararme me he visto varios vídeos de Pamplona, pero comparado con ellos esto es una pasarela de modelos, aunque de todas maneras me lo he pasado en grande", explicó James Cleary tras el segundo encierro, mucho más rápido del primero.

Chris corrió en 2009, el año en que Capuchino causó un muerto en el cuarto encierro, y hoy viste un camiseta de Iruña. "Esta fiesta es mucho más segura, aunque Pamplona es más divertido, los toros son más grandes, más rápidos. Yo recomendaría venir aquí y, si les gusta, ir a San Fermín".

FIRMAR UN DOCUMENTO

Las participantes debieron firmar un documento que eximía de responsabilidades a la organización por algo que avisaban entrañaba alto riesgo de resultar herido.

"Estamos en Estados Unidos, en España vas por tu propio riesgo, pero aquí hay mucha costumbre de demandar", recuerda Joseph Kowinski, que viste una camiseta con el lema "Yo sobreviví a los Sanfermines".

Además, no todos estaban a favor de este evento y una decena de activistas pro derechos de los animales, como Will Lowrey, protestaron por una actividad lúdica que expone a los toros a daños y que, en su opinión, podría no ser legal en este país.

Para acabar la fiesta, unas 5.000 personas se enzarzaron en una batalla con tomates inspirada en la Tomatina de Buñol y que acabó como en Valencia con los participantes empapados en zumo, una eventualidad para la que los organizadores habían preparado duchas.