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16/09/2015 08:46 CEST | Actualizado 16/09/2015 08:46 CEST

¡Atención! Lo que debes saber para limpiar bien (y seguro) en casa

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La lejía, el limpiacristales, el multiusos, un limpiador para el baño, otro para la cocina, un fregasuelos para la madera, algo fuerte para quitar la grasa… Lo repasamos mentalmente antes de ir al súper y los anotamos en la lista de la compra: son el fondo de armario de cualquier casa. El equipo perfecto de una buena limpieza. La mayoría contiene químicos cuyos riesgos para la salud son fácilmente evitables con tres gestos: leer la etiqueta, entender los símbolos que la acompañan y ponerse unos guantes.

Ahora, la Unión Europea y la ONU han decidido cambiar la información de seguridad (representada por los clásicos pictogramas cuadrados negros y naranjas) para igualarla en todo el mundo. ¿La razón? Hasta ahora un producto podía ser peligroso en un país y en otro no llevar ningún tipo de advertencia. ¿La solución? Todos los limpiadores del hogar llevarán etiquetas nuevas a partir de 2017. Hasta entonces convivirán las antiguas y las nuevas.

Los símbolos de precaución en los productos de limpieza cambiarán dentro de dos años; con esta hoja de ruta sabrás identificar la nueva simbología y evitar los riesgos.

¿QUÉ CAMBIA?

Sólo los dibujos de la información de seguridad reglamentaria. Es decir, los cuatro cuadrados de color negro con fondo naranja: una llama, una cruz de San Andrés —es decir, un aspa—, un dibujo de un vertedero y otro de dos pipetas de laboratorio que vierten sustancias sobre una mano y una superficie. Los que indican que los limpiadores no son inocuos: pueden ser alta o extremadamente inflamables (llama), tóxicos, nocivos, irritantes y oxidantes (cruz), corrosivos (pipetas) o peligrosos para el medio ambiente (vertedero).

A partir de ahora, el aspa se sustituye por un signo de exclamación y/o la silueta de un hombre, y los dibujos cambian de forma (antes eran cuadrados y ahora son unos cuadrados inclinados 90 grados) y el color (de naranjas pasan a ser rojos con el fondo blanco). La regla es sencilla: cuando veamos los nuevos signos (exclamación y silueta) se nos tiene que encender la alarma. Indican que el producto en cuestión puede producir irritación o sensibilización cutánea, irritación ocular grave e intoxicación en caso de ingestión.

NUEVOS TEXTOS

La Asociación Internacional de Jabones, Detergentes y Productos de Mantenimiento, la Asociación Española de Empresas de Detergentes y de Productos de Limpieza, Mantenimiento y Afines —ADELMA— y la Agencia Europea para la Salud en el trabajo han publicado una guía con los nuevos símbolos y los nuevos textos. ¿En qué palabras nos tenemos que fijar? En dos términos obligatorios: atención y peligro.

La palabra atención indica riesgos menos graves, y peligro indica más complicaciones. Estas irán seguidos de una o más indicaciones de peligro (por ejemplo, "Causa irritación en la piel") y consejos de prudencia, como por ejemplo "Mantener fuera del alcance de los niños" o "Evitar el contacto con los alimentos" (que suele usarse en detergentes que no conviene usar para limpiar superficies como las del frigorífico, donde se conservan los alimentos).

¿Qué podemos hacer? Hay varias reglas básicas: no tener los productos cerca de los alimentos, airear la habitación una vez que se hayan usado, no mezclarlos, no ingerirlos (aunque parezca obvio), mantenerlos en un lugar al que los niños no accedan y protegerse la piel con unos guantes. Ya saben: cruzar la calle no es peligroso, pero si no se hace por el paso de cebra tiene sus riesgos.

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