Fernando, agricultor: "El gasóleo está al doble de lo que costaba antes y no salen las cuentas; hay que pensarlo bien"
Este trabajador del campo de Salamanca muestra su indignación porque "los que venden el gasóleo aún no lo han comprado al precio de subida y ya lo han disparado de un día para otro".

La crisis del petróleo ya alcanza a todo el planeta. Pero, como ocurre siempre, hay unos colectivos más perjudicados que otros. Entre los más afectados, el campo vuelve a aparecer como 'castigado' de un alza de precios que toca especialmente a quienes dependen de la gasolina y el gasoil para su día a día.
El testimonio de Fernando, un agricultor de mediana edad de Cantalapiedra (Salamanca), es el sentir de tantos trabajadores del sector primario, que han visto de nuevo disparados sus costes de producción tras años de dificultades para no producir a pérdidas.
Ahora, Fernando explica su situación a La Gaceta de Salamanca, donde admite que "la cosa se ha puesto fea y no pinta nada bien" tras las últimas novedades derivada del conflicto en Irán. Especialmente "si los costes siguen subiendo" en contraste con unos precios de venta directa que no solo no aumentan sino que en ocasiones hasta se ven reducidos.
No ocurre así con lo que se encuentra el consumidor en las superficies comerciales, otro de los grandes caballos de batalla del campo y la recurrente Ley de la Cadena Alimentaria por las diferencias entre el precio al que vende el productor y el que finalmente paga el consumidor.
Es consciente de que el petróleo ha disparado su coste por barril en las últimas semana, pero no quiere caer en la trampa que alcanza a muchos. "Los que venden el gasóleo aún no lo han comprado al precio de subida y ya lo han disparado de un día para otro", apunta sobre la rapidez con la que los comerciantes de gasolina y otros derivados han subido precios pese a tratarse de un petróleo comprado a precios muy inferiores a los de ahora.
El periódico salmantino señala, citando los cálculos de Fernando, que los costes de los trabajos por hectárea pueden subir "entre 15 y 20 euros" solo en combustible si no se revierte la actual situación.
Con el contexto de este marzo de 2026 Fernando y muchos otros profesionales del ramo tienen claro que "ahora mismo no hay nada rentable". Y esa confesión se vuelve aún más pesimista pensando la muy probable inminente subida de los abonos y del gasóleo.
"Esto nos mata", añade José, otro agricultor de la provincia, en su caso del municipio de Cantalpino. "Date cuenta de que ahora el gasóleo está al doble de lo que costaba cuando cargué 4.000 litros", lamenta a La Gaceta de Salamanca.
