Antonio Quesada, experto en biología que ha hecho 15 expediciones al Ártico: "En 2035 será navegable todo el verano y en 2050 no habrá hielo"
El científico ha calificado como "impresionantes" las pérdidas de masas de hielo que se han registrado en el Ártico.

El deshielo del Ártico, que sin lugar a dudas supone una malísima y muy preocupante noticia desde el punto de vista medioambiental, podría abrir la puerta a una batalla geopolítica por hacerse con los nuevos recursos y rutas comerciales que va a habilitar el impacto del cambio climático en la zona.
El Ártico, de repente, ha empezado a interesar a las grandes potencias. De hecho, recientemente el presidente de EEUU, Donald Trump, ha hecho público su interés en comprar Groenlandia.
Antonio Quesada, doctor en Biología y catedrático de Fisiología Vegetal en la Universidad Autónoma de Madrid, ha explicado en una entrevista en la Cadena SER que "el cambio climático ha propiciado el acceso a recursos y sobre todo a la capacidad de movimiento de buques".
"Esto ha cambiado la estrategia y el tablero geopolítico mundial, ya que de repente hay disponibilidad de muchos recursos y de tránsitos más cortos para el movimiento de mercancías", ha añadido el experto.
Quesada, quien con motivo de su trabajo como científico ha hecho más de 15 expediciones al Ártico y la Antártida, ha indicado que ese cambio en el rendimiento económico que puede ofrecer la zona "hace que muchos países tengan enorme interés en el Ártico".
"Las masas de hielo que hemos perdido en el Ártico son impresionantes"
En términos medioambientales, la situación en el Ártico en estos momentos es muy preocupante. "Las masas de hielo que hemos perdido en el Ártico son impresionantes", ha alertado Antonio Quesada.
En ese sentido, el doctor en Biología y catedrático de Fisiología Vegetal ha recordado que "el Ártico es un océano pequeñito, del tamaño del mar Mediterráneo más o menos, que no ha sido navegable hasta hace 20 años".
Y el futuro no es nada halagüeño. El científico ha expresado que "en el 2035 se espera que el Ártico sea navegable durante todo el verano. Y en el 2050 se espera que no haya nada de hielo en verano en el Ártico".
