Paula Leitón: "La XXL es mi talla y siempre estaré orgullosa de llevarla"
Entrevista con la jugadora de waterpolo y campeona olímpica en París, que ha publicado su libro 'XXL', en el que cuenta su historia para luchar contra la gordofobia.

A Paula Leitón (Tarrasa, 2000) la vida le cambió el 10 de agosto del 2024. Ese día no solo se coronó como campeona olímpica de waterpolo en París y se consagró como una de las mejores jugadoras de su deporte, si no que se convirtió de manera involuntaria en una referente social en la lucha contra la gordofobia y en la defensa de la diversidad de cuerpos y tallas.
La que es una de las mejores boyas del mundo, mientras estaba celebrando el oro con sus compañeras, familiares y amigos, se vio envuelta en un mar de comentarios contra su cuerpo. Ella se enteró en directo en televisión de todo lo que estaba pasando. No se lo podía creer, pero su respuesta fue un golpe en la mesa contra todos los que la criticaban: "Tengo la espalda muy grande para que me resbale lo que me dicen".
Desde entonces, Leitón se ha convertido en un símbolo contra este movimiento y hasta ha publicado su libro XXL (Plataforma Editorial), con el que cuenta su historia para ayudar a mujeres que sufren en sus vidas episodios similares. Para repasar todo este año y medio tras París, la jugadora del CN Atlètic Barceloneta atiende a El HuffPost en la sede del Comité Olímpico Español antes de ser galardonada en los premios María de Villota por su "carrera deportiva excepcional".
¿Cómo te encuentras un año y medio después de los Juegos de París, con todo lo que te pasó tras esa oleada de comentarios gordófobos y con un libro publicado al respecto?
Han sido meses de mucho trabajo dentro del agua porque siempre hay mucho entrenamiento, pero también de mucho trabajo fuera, desde el libro hasta los reconocimientos, que es la parte bonita y en la que valoran todo un recorrido en el mundo del deporte.
¿Te cambió la vida París?
Te diría que sí, pero para mejor. Fue un cambio en mi vida a nivel deportivo y fuera al que siempre le tendré que dar las gracias a ese momento.

Has publicado un libro que se titula XXL, ¿qué ha supuesto esta talla durante toda tu vida para ti?
La XXL es mi talla, siempre estaré orgullosa de la talla que he llevado durante muchísimos años y que es la que sigo llevando, pero también ha sido una barrera durante muchos años, sobre todo cuando era más pequeña. Ha costado encontrarla y sigue costando. Es verdad que ahora sí que soy más consciente de que tengo que rebuscar o preguntar para poder encontrarla, pero a una niña sí le costaba entender el porqué para mí era normal y por qué para los demás no.
¿Las mujeres que no son deportistas de élite o famosas tienen fácil conseguir hoy en día esta talla?
Creo que cuesta todavía, pero cada vez nos vamos haciendo un sitio y cada vez esa talla está más presente y más gente la lleva. Antes también, pero ahora se pregunta y se indaga más. Además, cada vez más las marcas apuestan por un abanico más amplio de talla, hay muchísimas más tanto para abajo como para arriba de la 32 a la 36.
¿Te has comprado ropa por encima de tu talla con la intención de disimular?
Nunca, siempre que he llevado una talla más es porque me gusta. Típica sudadera o un chándal porque al final son para ir cómodo y a gusto, pero nunca para esconder nada.
¿Qué tal ha sido la acogida del libro en estos meses?
Ha sido muy buena, incluso mejor de lo que me esperaba. No buscábamos tanto la venta del libro, si no más que llegara a muchísimas personas con el boca a boca, dejarlo, etc. Si a mí me ha servido le puede servir a otra persona o a gente de ese entorno, creo que está llegando y está cumpliendo el mensaje que intentaba transmitir, que es el de que todo el mundo que necesitara un espacio lo encontrara en mi historia.
¿Recibes mensajes de niñas o mujeres adultas que te cuentan sus casos y se sienten identificadas contigo?
Sí, incluso de padres por la calle, que me dan las gracias porque no sabían cómo ayudar a sus hijos. Me han visto en redes sociales, en alguna entrevista y se han comprado el libro y a partir de ahí han empezado a verbalizar lo que les pasaba y que necesitaban ayuda.
Fuiste entrevistada en La Revuelta, un programa de prime time en el que está Lalachus, que también recibió comentarios gordófobos por ejemplo antes de las Campanadas, ¿cuánto se ha avanzado a nivel social para que cuerpos así aparezcan en programas de máxima audiencia?
Se ha avanzado y creo que cada vez hay más espacio para todo el mundo. Un programa como La Revuelta lo demuestran porque apuestan por la diversidad de cuerpo y también por entrevistar a una deportista de un deporte minoritario que en su momento ganó el oro olímpico que me pasó lo de los comentarios en redes. Creo que es necesario y todos los programas hacen este paso, que creo que es importante porque ellos son los que tienen que dar voz, y más en estos momentos punteros de audiencia en los que más llega el mensaje.
¿Te siguen llegando mensajes de este estilo?
Por suerte no, es verdad que siempre hay algún usuario que pone algún comentario que no es de agrado, pero no es como después de París.
Volviendo a esos días, ¿cómo fue coger el móvil y ver que en vez de tenerlo lleno de felicitaciones lo tenías también lleno de estos comentarios?
Hice lo que nadie se esperaba que hiciera, que fue ignorar esos comentarios y disfrutar del oro, de poderlo trasladar a familiares y amigos que no habían podido venir a París y disfrutar después de cuatro años de un momento de descanso porque cuando estás preparando unos Juegos Olímpicos son momentos muy duros. Después, también hice, sobre todo, coger el altavoz. Tuve un momento de calma justo tras esos comentarios, pero luego ya tuve muy claro que tenía un mensaje que dar, que tenía en mis manos un altavoz para ayudar a muchos niños, niñas y adultos que podrían necesitar de mi ayuda contando mi historia e hice eso, cogí ese altavoz y reivindiqué la diversidad de cuerpos hasta el día de hoy.
¿Te ayudaron tus compañeras o fue una decisión tuya?
No fue solo mía, también fue de mi entorno. He sentido el apoyo de mi círculo más cercano, que también ha sido lo que me ha impulsado a seguir. Siempre vienen momentos complicados en los que a lo mejor no estás llegando al objetivo que te marcas. Fue decisión mía, pero también con el apoyo y el empuje de detrás que decían que lo estaba haciendo bien y que iba a ayudar a muchísima gente.
¿Se pusieron en contacto personas que habían vivido episodios similares?
Lo hicieron mujeres que reivindican por redes sociales la diversidad de cuerpos. Modelos de tallas grandes o mujeres que han sufrido comentarios en algún momento y que han cogido su altavoz y han hecho reivindicaciones por Instagram, me dijeron que estaban conmigo y que siguiera por ese camino que ellas habían empezado hace años.
¿Tienes la sensación de que el algoritmo en las redes sociales potencia el cuerpo de la mujer de revista de antaño?
Sí, pero tanto en el cuerpo como en temas de belleza, de ropa y al final siempre lo que ves es lo que te acaba sacando más. No soy muy consumidora de TikTok, que es una red social que hace poco que la tengo y la uso para el tema de viajes porque te ayuda a descubrir partes del mundo y la uso para eso, pero es como Instagram, que lo que ves es lo que más te acaba saliendo.
Son los mismos patrones porque al final siempre patrocina la misma marca de ropa y todo el mundo lleva lo mismo, más o menos se fijan en los mismos perfiles a nivel de tallas y entonces siempre parece que estés viendo como lo mismo en diferentes personas.
¿Esta gordofobia existe en el caso de los hombres?
Yo creo que sí que la sufren, sobre todo si son reconocidos y si salen en televisión. No es tanto como la mujer que lo sufre en todos los ámbitos de la vida: en el mundo del deporte, laboral, televisión, etc. Un caso sonado de un hombre pasa porque es una persona reconocida a nivel social y en una mujer pasa en el día a día.

También has empezado a dar charlas y talleres, ¿qué cuentas ahí?
Es contar mi historia, los años que he invertido en el mundo del deporte, cómo llevé la situación de los comentarios, cómo me ayudó mi entorno y en quién me pude respaldar para llevarlo hacia adelante y que no me afectara en un momento tan bonito como fueron esos Juegos. Lo hago a nivel empresas y a nivel colegio, donde además intento llevar los valores que me ha transmitido el deporte para que todo el mundo los pueda coger.
Estás estudiando también la carrera de Educación Primaria, ¿cuál es el aprendizaje que no puede faltar para ti para un niño o niña del colegio?
Que aprendan a tener una visión del deporte bonita en la que no existe solo el ganar, si no todo lo que te puede transmitir como puede ser trabajar en equipo, con objetivos, desarrollar la resiliencia para querer levantarte y querer más o ayudar a luchar contra la frustración. Son ámbitos que no se trabajan muchas veces, solo se trabajan aspectos o temarios que se tienen que llevar, pero también son importantes estos otros aspectos que luego se llevan a la vida.
Igual eres la próxima ministra de Educación.
(Se ríe) ¿Quién sabe?
¿Dirías que sí o es un marrón?
No lo sé, a lo mejor mi vida se decanta por el tema de la política, pero de momento mi vida es deporte y acabar la carrera de Educación Primaria, luego ya dirá el futuro.
¿Siempre has querido ser profesora?
Sí, siempre he tenido muy claro que mi vocación era el mundo de la docencia y no sabía si me iba a decantar por el tema del deporte y ser entrenadora o por el de la educación más a tema formativo. No sabía si iba a ser profesora de colegio, instituto o universidad, pero sí que sabía desde bien pequeña que quería ser profesora.
¿Que ahora te hayas convertido en un espejo para niños y adolescentes te reafirma en tu vocación?
Completamente y cada vez más. Cada vez que trato con más niños y niñas en las aulas a las que voy a explicar quién es Paula Leitón y paso un rato con ello me reafirmo en mi decisión de ser docente y me encantaría dedicarme a ello en un futuro.
Otro tema que ha estado de actualidad ha sido la prohibición de las redes a menores de 16 años, ¿cómo deportista que ha sufrido lo peor de estas plataformas y futura profesora qué te parece, lo harías?
Creo que no se tiene que llegar al límite de prohibirlas si antes se da una buena educación de ellas. Es muy importante enseñar el peligro que tienen, porque tienen un gran peligro, al final siempre se pueden utilizar para bien y para mal, como todo en la vida.
Yo lo que creo es que hay que enseñar desde el punto educativo con los pros y los contras, pero no se deberían de haber pasado ciertos límites de horas con un móvil, una tablet o de ponerlas al 100% en las aulas porque también es necesario el uso de un libro, el buscar, indagar y que no sea todo la inmediatez que da buscar en una red social, en un móvil o en internet.

¿Y pondrías que fuera necesario dar un DNI o tener que identificarse para evitar el anonimato?
Sí, pero lo diría más en el sentido de los menores, no para saber quién es ese usuario porque se puede mantener ese anonimato, pero sobre todo porque si no hay un límite de edad y cuando un niño de 10 años puede tener un móvil tú no sabes con quién mantiene una conversación. Entonces, que eso sí que esté controlado porque la otra persona no sabemos quién es y si pasa algo que se pueda ir hacia ese usuario ya identificado.
Otro tema de actualidad tuya es que tuviste recientemente un encuentro con la reina Letizia, ¿cómo es en las distancias cortas?
Muy bien, he tenido la suerte de coincidir en premios y reconocimientos o en los Juegos, que tuvimos la suerte de que pudieran estar en uno de los partidos y es una persona muy cercana que se interesa por todos los deportes y que está puesta en la actualidad y de cómo van las competiciones. Es un placer compartir un momento con ella y poder intercambiar unas palabras.
En este caso tuve la suerte de poderle entregar mi libro anteriormente, se lo ha leído y me animaba con que siguiera con la labor que estaba haciendo y que puedo ayudar a muchos niños y niñas y es algo muy importante.
Precisamente a Letizia muchas veces le han criticado un exceso de definición, musculación, etc. ¿Hay adolescentes que cuando empiezan en el mundo del deporte tienen ese miedo a desarrollar un cuerpo más musculado contrario al estereotipo que hay?
En adolescentes que están haciendo deportes no porque tú tienes un objetivo, unas metas y sabes que para conseguirlas necesitas rendir y sabes que lo que estás musculando es para conseguir lo que te propones, es lo que te demanda tu deporte y a lo que te estás dedicando. Fuera sí que es cumplir un poco esos patrones que hemos hablado antes, de estar en una talla o entrar en un pantalón y a veces se hace deporte no para mantener una vida saludable, que es lo importante, y sí para entrar en esos prototipos que nos imponen. Eso no es necesario, hay que mirar que estés bien, pero lo importante es estar sano y saludable.

Con toda la inestabilidad política que hay y los discursos de odio, ¿eres optimista de que pueda cambiar?
Sí, siempre hay que serlo y creo que en algún momento haremos un click y cambiará la cosa, lo espero de corazón.
¿Ves más fácil esto o repetir oro en Los Ángeles 2028?
El oro depende de nosotras, del trabajo que hagamos en estos cuatro años y está en nuestras manos, mientras que el tema político y que cambie el odio y esos discursos políticos me queda un poco más lejos para poder hacer algo.
Tras los Juegos habéis cambiado de seleccionador, ganásteis el bronce en Singapur en el Mundial y ahora no habéis llegado a la lucha por las medallas en el Europeo, ¿cómo veis este inicio de ciclo?
La derrota en el Europeo ha sido dura, llevábamos años sin bajarnos del podio y veníamos como campeonas olímpicas, pero ha habido un cambio generacional muy grande, han entrado jóvenes con ganas, se han retirado veteranas y es un proceso de aprendizaje, mucho trabajo y hay que cohesionar el grupo. Nos quedan dos años y esto ha sido un pequeño traspié en el camino, depende de nosotras, del objetivo que nos marquemos y lo que queramos conseguir como equipo. Hay que analizar por qué hemos caído y hay que trabajar para Los Ángeles.
¿Eres más importante que nunca? Con Bea Ortiz sois casi las veteranas y líderes del equipo.
Sí, me noto muy reflejada de cuando yo entré. Muchas jugadoras que han subido te miran, te preguntan y me acuerdo mucho de mis inicios. Tengo más peso, soy más escuchada y también a nivel de juego, son años de madurez y se notan en el agua.
¿Qué le pide Paula Leitón al futuro?
Le pediría muchísimos éxitos más, llegar al 2028 y poder volver a España con otra medalla olímpica haciendo historia. A nivel del deporte te diría trascender como equipo y que cuando me llegue el momento de dejar el waterpolo seguir inspirando a muchos niños en las aulas.

