Fabio, joven español viviendo en Luxemburgo: “Me levanto para ir al trabajo y es de noche y justo cuando salgo de la oficina es de noche otra vez; vivir fuera de España es vivir sin sol”
“No hay derecho a esto”.

Vivir fuera de España puede ser una experiencia enriquecedora, pero también supone enfrentarse a realidades que no siempre aparecen en las fotos de Instagram. Fabio, un joven español que reside en Luxemburgo, ha compartido en redes sociales su frustración por la falta de luz solar durante los meses de invierno.
Sus palabras, cargadas de ironía y desesperación, han conectado con muchos expatriados que atraviesan la misma situación. “Me levanto para ir al trabajo y es de noche. El sol sale justo cuando ya estoy sentado en la oficina y cuando salgo… es de noche otra vez”, relata en un vídeo que se ha hecho viral.
La escena que describe es habitual en países del norte de Europa como Dinamarca, Finlandia Noruega o Suecia. Durante el invierno las jornadas laborales abarcan todas las horas de sol, lo que tiene como consecuencia que la gente se quede sin ver la luz natural entre semana.
"Es como vivir en una perpetua oscuridad"
Fabio no oculta el impacto que esta rutina tiene en su estado de ánimo. “Me va a tocar vivir en una perpetua oscuridad, como si fuese un topo de madriguera de aquí a abril”, bromea, aunque reconoce que hay días en los que el desánimo pesa más que el humor.
“Hoy siento como si alguien me estuviera pisando la cabeza. Como que no remonto”, explica. La sensación se intensifica cuando mira por la ventana a media tarde y comprueba que la noche ya ha caído. “Son las seis de la tarde y mira lo que veo por la ventana… A mí me da un susto, un escalofrío que me recorre toda la espalda”, comenta.
El impacto de la falta de luz
La escasez de horas de sol no es solo una cuestión estética o emocional. En muchos países con inviernos largos y oscuros es habitual que aumenten los casos de bajón anímico estacional. La menor exposición solar influye en los niveles de vitamina D y puede afectar al estado de ánimo.
Según el National Institute of Mental Health, "la depresión relacionada con el otoño, también conocida como trastorno afectivo estacional (TAE), es una forma de depresión que aparece de manera cíclica, típicamente durante los meses de otoño e invierno, y suele remitir en primavera y verano
La gran necesidad de luz solar
Fabio también se queja del precio de los suplementos: “¿Sabes cuánto cuesta la vitamina D en la farmacia? 30 euros la caja. No hay derecho a esto”. Para él, resulta frustrante tener que pagar por algo tan básico como la luz solar, que en España forma parte del día a día.
El joven lamenta que, debido a su horario laboral, solo pueda disfrutar de la claridad los sábados y domingos por la mañana cuando haga buen tiempo. “Es una broma que solamente vaya a ver el sol el fin de semana”, dice con resignación.
“La gente que vivís fuera me tenéis que decir vuestro secreto. A mí no me salen las cuentas. Yo me vuelvo para España”. Más allá del tono exagerado y humorístico, el mensaje de Fabio pone el foco en el choque climático y emocional. Porque no todo es salario y oportunidades laborales, también es el clima y la calidad de vida.
