La UEFA multa al Real Madrid por racismo y cerrará parte de la tribuna sur durante un partido si se produce otro episodio similar
El máximo organismo del fútbol europeo advierte al conjunto blanco de que, en caso de que se vuelvan a detectar comportamientos racistas, clausurará parte de la grada

Primer aviso de la UEFA al Real Madrid. El máximo organismo del fútbol europeo ha multado al club blanco por "comportamiento racista y/o discriminatorio de su afición" en una parte de la grada en el último partido de Champions contra el Benfica. Este suceso, ha argumentado la UEFA, le costará al Madrid una multa económica de 15.000 y le supondrá como una especia de strike.
Esto quiere decir que, aunque en el comunicado emitido por la UEFA se "ordena el cierre parcial del estadio del Real Madrid C.F. (500 localidades de la tribuna sur inferior) durante el próximo (1) partido de competición de clubes de la UEFA en el que el Real Madrid C.F. juegue como anfitrión", realmente no será así.
Aunque suene un tanto extraño es una fórmula muy común que utiliza la UEFA para advertir a los clubes cuando se producen este tipo de episodios en las gradas. Esto quiere decir que esa parte de la grada se cerrará solo si alguien de la afición reincide nuevamente en alguno de los próximos partidos de Champions, pero el Madrid no tendrá que cerrar su grada en el partido vital contra el Manchester City.
Y así deja constancia el propio comunicado en el que se lee que "dicho cierre del estadio queda suspendido durante un periodo de prueba de un (1) año, a partir de la fecha de la presente decisión”.
Este episodio se corresponde, presumiblemente con la actuación de un aficionado presente en la grada de animación en el último partido de Champions en el Santiago Bernabéu, cuando las cámaras le captaron haciendo el saludo nazi. Sin embargo, unos minutos después y tras comprobarlo en las cámaras, los miembros de seguridad del club lo expulsaron del estadio.
El club se mostró completamente en contra de este tipo de actos y gestos, más si cabe después de lo ocurrido en el partido de ida de los play-offs en los que Vinicius denunció un supuesto insulto racista del jugador del Benfica, Prestianni.
