Sara Sorribes, tras su primer título un año después de su retiro por salud mental: "Los deportistas también somos personas"
La tenista castellonense, bronce en los Juegos Olímpicos de París, acaba de ganar el torneo ITF 75 de Portoroz, el primero desde que regresara el pasado mes de noviembre.
El 17 de abril del 2025 Sara Sorribes anunciaba con una carta su retirada indefinida por problemas de salud mental. La sonrisa más icónica del tenis español, bronce olímpico junto a Cristina Bucsa en el dobles femenino en París 2024, informaba de que tenía que tomarse un tiempo para ella, para su cabeza y para su cuerpo.
Durante estos doce meses le ha dado tiempo a pensar, a ver la vida de otra manera y a recuperar la ilusión por el deporte que le ha acompañado durante toda su vida. El pasado mes de noviembre, Sorribes comunicó su vuelta a las pistas tras haber podido superar estos problemas personales.
Desde entonces, la deportista castellonense ha tenido que lidiar con las fases previas por todos los puestos que ha perdido en el ranking WTA (está la 359 cuando llegó a estar la 32). Sin embargo y a pesar del obstáculo que esta caída supone, el pasado 19 de abril, un año después de su anuncio, Sorribes ganó el torneo ITF 75 de Portoroz (Eslovenia), su primero en individuales desde agosto del 2023.
Además, días antes había ayudado a España a la clasificación de la Billie Jean King al ganar el dobles que disputó junto a Aliona Bolsova. De todo ello y gracias a Nara Seguros, su patrocinador, habla en una entrevista con El HuffPost, donde también cuenta que llegó al Mutua Madrid Open al límite y que, gracias a lo que ha aprendido este año, se supo retirar antes de acabar peor.
- ¿Cómo estás tras este medio año de vuelta?
Bien, empezó el año en cuanto a resultados un poco menos bien de lo que me hubiese gustado, pero sentía que el nivel era bueno y que lo estaba haciendo bien y ahora contenta de que estas últimas semanas de resultados se haya dado mucho mejor.
- ¿Tuviste nervios y ese gusanillo en el estómago antes de volver a debutar?
Era superraro, no sabía lo que me iba a encontrar, no sabía si realmente iba a tener ganas de volver a competir y no sabía qué iba a sacar en la pista. Fue raro, pero fue guay, lo sentí como muy natural todo y bonito.
- ¿Salió como te esperabas?
No me esperaba nada. El primer torneo fue en Chile y tenía miedo de ir ahí y querer volver a casa, de no querer estar y era como que cada día estaba muy agradecida de querer estar ahí. Era como que a mí este deporte me gusta un montón y estoy contenta de que mi cuerpo y mi cabeza me permitan querer estar y tener ilusión, así que lo iba viviendo día a día.
- ¿En qué ha cambiado la Sara Sorribes de ahora que a la de justo de hace un año?
Ha cambiado en que se encuentra mucho mejor con ella misma, tiene más ganas, ilusión, energía y, sobre todo, creo que ha cambiado en que ve la vida y las cosas de una manera diferente.
- Ganas el primer título un año después justo, parece que lo has hecho adrede.
Me hubiese gustado decirte que sí, pero la verdad es que no porque si no ganaría uno medio año más tarde, ocho meses más tarde, etc. La verdad que fue una anécdota guay.
- ¿Veías posible un buen resultado así ya en abril?
Confiaba en que estaba haciendo las cosas bien, pero ganar un título se quedaba muy lejos porque, sobre todo, en la mayoría de torneos venía de la previa y ganar un título llegando de la previa se te hace un poco largo, pero sí que tenía la sensación de estar haciendo las cosas bien desde el principio.
- ¿El título, a pesar de no tener la importancia a nivel mediático que pueda tener por ejemplo la medalla de París, fue igual de especial para ti a nivel interno?
Me hubiese gustado que hubiese llegado a ser más especial, pero con el poquito tiempo que tuve tras ganarlo, porque salí pitando para el aeropuerto para llegar a Madrid, que jugaba al día siguiente, creo que no lo he conseguido todavía asimilar. Ahora que he vuelto a casa lo veo un poquito más, pero en estos días me hubiese gustado poder disfrutarlo de otra manera que creo que no lo he conseguido.
- En el Mutua de Madrid te tuviste que retirar, ¿fue por una acumulación de esfuerzos?
Venía de dos días muy duros de competición y el cuerpo me dijo que basta, empecé a tener una sensación muy mala, llamé al médico, tenía la presión un poco baja y decidí retirarme.
- ¿La Sara Sorribes de hace un año habría aguantado?
Seguro, y hubiese acabado en silla de ruedas como la otra vez y no quería. Acabé en silla de ruedas porque me sacaron, pero acabé en el hospital, que creo que es peor todavía.
- ¿Ese aprendizaje y saber decir 'hasta aquí' sí que lo has tenido?
Sí, pero sigo aprendiendo un montón porque siento que mi cuerpo tiene la memoria de tirar, tirar y tirar, pero creo que voy un poco mejor y esas cosas ya las voy aprendiendo.
- ¿Has cambiado rutinas en viajes largos?
Me gusta más visitar las ciudades y ver cosas, poder desconectar y eso sí que lo he mejorado bastante, antes era todo más tenis, tenis y tenis.
- ¿Te sentiste identificada con la frase de Alcaraz que no podía más y que quería volver a casa en Miami?
Cuando llevas tantas semanas fuera de casa es normal y más con una presión grande con la que convive él y es algo normal ese comentario. Entiendo que se haga viral, pero no tiene más, es algo normal y cada uno a su manera y en su medida lo vive en algún momento, seguro.
- Pocos deportes estáis más tiempo fuera de casa que en el tenis.
Estás semanas, vuelves, estás cuatro días y te vuelves a ir. Cuando estás en la rueda lo ves como normal, pero cuando paras y vuelves también necesitas un periodo de adaptación.
- ¿Hay preocupación en tu día a por el ranking WTA o te da un poco igual el puesto?
Me gustaría decirte que no me preocupa, pero sí que es algo que me ocupa más que preocupa porque me gustaría seguir bajando posiciones y haciendo las cosas bien. Tengo la tranquilidad de tener a gente fuera que me la transmite y sponsors o ayuda como Nara, que me hacen estar más tranquila, y luego la tranquilidad de hacer las cosas que creo que están bien.
- ¿En el tenis el día a día y la presión del ranking es mayor que en otros deportes?
Sí, en el tenis cada año empiezas de cero y puedes bajar de primera a última en caso de irte muy mal, en el fútbol puedes bajar de primera a segunda, pero no a última.
- ¿Durante estos meses que has estado fuera has analizado el mundo del tenis sin estar metida?
Te diría que no, he analizado más la vida que el tenis. He mirado la forma de intentar llevarlo y cómo puedo gestionar ciertas cosas porque hay cosas contra las que no puedo cambiar, contra las que no puedo ir ni luchar. Cada mundo es de una manera y está bien. Entonces, me he preocupado más de la parte de yo poder gestionarlo de la mejor manera o gestionarme a mí misma.
- ¿Te has arrepentido de elegir esta profesión?
No, porque creo que todos los mundos tienen un jardín distinto. Entonces, en el mundo en el que me hubiese metido, creo que tenía sus cosas que gestionar y sus cosas que hacer. Estoy encantada de haberme dedicado al tenis y de tener la suerte de ello y creo que es más un tema de un aprendizaje, de una evolución como persona y que eso te lleva a querer aprender o a querer gestionar o mejorar ciertas cosas.
- ¿Recibiste el apoyo de otros compañeros del circuito, tanto masculino como femenino, por saber parar?
Sí que ha habido tenistas que me han dicho que yo he sabido parar y lo entiendo, pero no creo que yo haya sido mejor ni más valiente ni nada, solo creo que cada uno tiene sus tiempos, sus momentos y que cada uno le gestiona de una forma diferente.
¿Te llevó muchos meses tomar esa decisión?
Sí, es un proceso largo, de mucho tiempo y de empezar sintiendo que hay cosas que no están bien, que cada vez más, cada vez más, hasta que llega un momento en el que tu cuerpo te manda ciertas señales y ya no das para más.
- Todo el boom mediático después de París 2024, la presión de unos Juegos, ¿eso te aumentó esa sensación de estrés?
No, porque yo ya en París tenía pensamientos de querer parar, pero me hacían mucha ilusión los Juegos y simplemente lo viví como algo muy bonito y especial. Era un sueño enorme que tenía y lo intenté disfrutar al máximo, pero no me cambió mucho la perspectiva porque ese momento lo disfruté, pero mi interior estaba como estaba.
- ¿Cuesta hablar de salud mental en el deporte?
El deportista está visto como que puede con todo, que aguanta con todo porque es lo que intenta demostrar dentro de la pista para que su rival o su adversario no lo note, pero también somos personas. Poco a poco se irá dando más visibilidad, pero creo que nos pasa a muchos y seguro que cada uno a su manera o en su entorno lo vive y lo comenta de la forma que sabe o que puede.
- ¿Cómo te ves de aquí a diciembre?
Espero que sin lesionarme y siguiendo disfrutando del tenis como hasta ahora y con ganas de mejorar, con ilusión y yendo poco a poco.