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06/06/2012 14:40 CEST | Actualizado 06/08/2012 11:12 CEST

Visualiza este espectro

En un extremo tenemos una música con un mensaje muy claro: no dar ningún mensaje más que el de poner los cerebros del oyente en punto muerto. En el otro extremo, bofetón. Música con alma.

En un extremo, independientemente del genero musical o del momento histórico, tenemos una música con un mensaje muy claro: no dar ningún mensaje más que el de poner los cerebros del oyente en punto muerto, inhibir todo impulso de desarrollar el pensamiento crítico, de cuestionar la realidad que nos rodea, música hecha con un mercado en particular en mente, cortada con patrones dictados por la mediocridad de una masa de oyentes que solo condicionada a ser "normal", es decir, no salirse de la norma social, la cual es dictada por la maquinaria socializadora de los regímenes democrático-capital-dictatoriales de la globalidad actual y que ha pasado desde siempre (por ejemplo con el flamenco pachanguero de la era franquista, la adopción del género musical del merengue por el dictador Trujillo en la República Dominicana, etc...). En otras palabras, música creada para mantener el estatus quo, proteger los intereses de una élite que sabe jugar muy bien el juego que ella misma ha creado.

En el otro extremo de este espectro, bofetón. Música con alma, que pone esos sentimientos que la mayoría de la población inmersa en el matrix no sabe o no puede expresar, por el motivo que sea (falta de medios o libertad, habilidad, etc.), y que produce una inmediata reacción en el oyente. Integra información precisa filtrada por nuestro hemisferio izquierdo cerebral, nuestro lado lógico-analítico-racional, con una parte muy particular de nuestro hemisferio derecho, para producir una reacción a todos los niveles cognitivos, pero muy particularmente a nivel emocional. Este nivel emocional no es el programado mediante asociaciones "canción de amor pastelera sobre guitarrilla popera = voy a llamar a mi novia para ver si nos metemos en un pisito" para que luego se lo quite el banco cuando uno de lo dos pierda su empleo al que de tan mal humor van cada día en el cochecito que pagan a letras y que tampoco se podrán permitir en unos meses y que tendrán que malvender. No. El tipo de música al lado opuesto del espectro no la tocan en la radio, ni en los programas televisivos de audiencia masiva, salvo en raras excepciones. Solo unos pocos privilegiados tienen acceso a ella, por una razón u otra como la de vivir en barrios desprivilegiados, conocer a alguien que conoce a alguien que le ha dicho que lo busque en internet, etc. Esta música produce reacciones, sabe poner la rabia contenida en palabras y acordes, sean del tipo que sean, promueve el cambio real, te hace pensar críticamente sobre lo que nos rodea.

Este tipo de música, como todas las otras formas de expresión artística que promueven el cambio a través de la creatividad, tiene sus raíces en el origen de la humanidad, desde que todos éramos africanos (algunos seguimos pensando que todos lo seguimos siendo), y se ha desarrollado con la misión de poder expresar esos sentimientos que necesitan un enfoque multidimensional. Este tipo de música integra ambos hemisferios del cerebro, pone lo lógico-analítico-racional a bailar con lo emotivo, el sentido común con la rabia, las conclusiones lógicas con la frustración producida por las injusticias sociales que vivimos cada vez con más intensidad y certeza, en gran medida gracias a la explosión informativa del Internet que hace perder opacidad a las máscaras que llevan los explotadores globales: propaganda, marketing, religión y politiqueo (que no es lo mismo que política), todas sobre las mismas caras. El mundo se encoge, la gente, aunque despacito o de repente, empieza a despertar. Esto lleva una banda sonora y cada vez suena más alto, los minutos están contados, una democracia tumbada sobre un sistema económico capitalista es como mear contra el viento y, aunque ya empezó a soplar, de fondo se oye venir un huracán.

Hola soy El Meswy, de El Club de los Poetas Violentos, también conocido como CPV, y espero que mi blog pueda producir el mismo tipo de reacciones que causa el tipo de música que hago. Estaré con mi grupo CPV en Albacete y Valladolid los dias 8 y 9 de Junio.

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