Cuando no sabes que te va a tocar

Cuando no sabes que te va a tocar

Una extraña campaña publicitaria invade los medios de comunicación durante la segunda mitad de noviembre hablándonos de amor, solidaridad, lazos familiares y ayuda mutua.

Foto de archivo del sorteo de lotería de Navidad de 2021.SOPA Images via Getty Images

En los anuncios de la lotería de Navidad, la lotería de Navidad toca. A partir de esta colosal mentira, todo lo que vemos en la pantalla no hace sino aumentar más y más el engaño. Una extraña campaña publicitaria invade los medios de comunicación durante la segunda mitad de noviembre hablándonos de amor, solidaridad, lazos familiares y ayuda mutua. Pobres viejecitos abandonados, enfermos, refugiados de guerra, —por lo común todos ellos con pinta de estar muertos de frío—, reciben de pronto una muestra inesperada de generosidad que acaba con la tristeza de sus vidas, y les enseña que el cariño y la entrega absoluta y desinteresada se halla en el fondo de todos los corazones, incluso de aquéllos que pudieran parecer más fríos y endurecidos.

¿Qué hay detrás de esta campaña? ¿A lo mejor alguna ONG humanitaria, la presentación del Ministerio del Amor Universal, es el teasing del marketing del reboot de un spin-off en Netflix? Nada de eso. Esos entrañables vecinos de esas entrañables calles nevadas de esa entrañable pequeña ciudad de provincias están ahí para promocionar un método que nos haga asquerosamente ricos ganando injustamente un pastizal que nos permita vivir como marqueses el resto de nuestra vida: la lotería de Navidad. (A lo mejor estoy siendo un poco injusto; a lo mejor el lucro no es el único motor que nos hace jugar a la lotería; a lo mejor estoy olvidando el importante papel que también desempeña la envidia ante la remota idea de que todos los que nos rodean se forren y nosotros no hayamos comprado ese décimo).

Esos entrañables vecinos de esas entrañables calles nevadas de esa entrañable pequeña ciudad de provincias están ahí para promocionar un método que nos haga asquerosamente ricos

Esta semana se han estrenado los anuncios de la campaña de este año. Ya es tarde. Pero me atrevo a proponer al organismo pertinente tres innovadores guiones para los spots de la campaña de 2023, que añadan al buen hacer cinematográfico habitual un poquito de verosimilitud. En el primero, dos amigas compran en secreto un décimo para una vieja compañera que se ha quedado en paro. No le dicen nada. El décimo toca, claro. Y las dos amigas obviamente se lo quedan. En el segundo, un conserje de una residencia de la Tercera Edad descubre que don Ramón, el anciano más querido del centro, tienen un billete premiado con el gordo. Cuando don Ramón le pide el periódico para ver si le tocó, el conserje le enseña el del año pasado para que el anciano no se entere y quedarse él con la pasta.

Mi preferido es el tercero: dos trabajadores del Centro Nacional de Loterías descubren a la vez un error en los bombos del sorteo que les permite saber con meses de antelación cuál va a ser el número premiado. Ambos emprenden una carrera vertiginosa hasta la administración de lotería donde se vende. Por azar, se está rodando en ella un anuncio en el que dos ancianos emplean sus últimos euros en comprar un décimo. Los dos trabajadores atropellan a los actores ancianos al invadir la acera para llegar antes al mostrador, y se acuchillan mutuamente mientras pelean por ser atendidos primero por la lotera. “Lotería de Navidad, el placer de compartir (cuando no sabes que te va a tocar)”. Es la Navidad tiempo de milagros, y que no nos dé la risa al ver los anuncios de la lotería es el primero de todos ellos.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Licenciado en Filosofía y doctor en Psicología. Es profesor titular de Psicología Clínica de la Universidad de Oviedo desde antes de que nacieran sus alumnos actuales, lo que le causa mucho desasosiego. Durante las últimas décadas ha publicado varias docenas de artículos científicos en revistas nacionales e internacionales sobre psicología, siendo sus temas más trabajados la conformación del yo en la ciudad actual y la dinámica de las emociones desde una perspectiva contextualista. Bajo la firma de Antonio Rico, ha publicado varios miles de columnas de crítica sobre televisión, cine, música y cosas así en los periódicos del grupo Prensa Ibérica, en publicaciones de 'El Terrat' y en la revista 'Mongolia'.