El final de temporada de 'Succession': Saturno se merendó a sus hijos

El final de temporada de 'Succession': Saturno se merendó a sus hijos

Un capítulo final esplendoroso nos pone delante de la realidad de los más poderosos.

Logan Roy, interpretado por Brian Cox, en la tercera temporada de la serie.YOUTUBE HBO

Los espectadores de Succession (HBO) siguen seguimos en shock con el final de la tercera temporada, que deja varios momentos que se estudiarán seguro en las escuelas de cine y de guion.

A partir de aquí puede haber destripes de la serie. 

En esta última temporada los Roy han vivido una fervorosa batalla entre un viejo mundo de medios de comunicación obsoleto y un nuevo mundo marcado por las nuevas plataformas que dominan las redes sociales, porque de poco sirve tener el poder si no puedes llegar a las nuevas generaciones.

La temporada se cierra con dos impresionantes capítulos en la Toscana donde se celebra la boda de la madre de Kendall, Shiv y Roman, es decir, la exmujer de Logan, con un estirado señor británico. Como siempre en la serie, el ambiente es un persona más, porque si algo muestra Succession es cómo se comportan los ricos de verdad, los que se visten sin la necesidad de llevar un logo gigante y a veces hortera que diga “ey, tengo dinero”. Porque se puede estar en una convivencia con la cúpula del partido republicano para elegir a qué candidato a la presidencia de Estados Unidos apoyará tu gran empresa en mangas de camisa.

El capítulo final deja, por fin, y después de muchas perrerías, la reconciliación entre Kendall, Roman y Shiv. Los tres hermanos se unen para impedir que su padre, Logan Roy, venda la empresa familiar y les deje a ellos sin nada o con menos de lo que ellos creen que merecen. Saben que, gracias al acuerdo matrimonial que tienen sus padres, ellos pueden vetar una posible compra siempre que sean mayoría.

  Kendall, Roman y Shiv.HBO

Reconforta ver cómo Shiv y Roman aparcan su cinismo para recoger del suelo (literalmente) los pedazos de Kendall, que terminó el capítulo anterior sin conocimiento y sumergido bocabajo en una piscina. Un colofón a toda una temporada en la que ha intentado derrocar a su padre y no ha podido.

Entre viñedos, castillos, miembros de la realeza y cochazos se consuma la inesperada traición de Tom a Shiv, que decide dejar de ser un monigote y de ser humillado por todos para empezar a jugar sus cartas y, como le dice a Greg, pactar con el diablo, en este caso, Logan.

Tom, que sabe que su mujer se dirige a ver a su padre acompañado de sus dos hermanos para tirarle el acuerdo de compra con GoJo, decide avisar a Logan para que él pueda ir preparando una jugada con la que dejar fuera de juego a sus hijos. Y vaya si lo consigue.

En una escena final propia de El Padrino, Kendall, Shiv y Roman se enfrentan por fin a su padre que guarda debajo de la manga un cambio en el acuerdo matrimonial con su exmujer y que deja a sus vástagos sin poder de decisión en la empresa.

Cuando acaba la bronca, a lo lejos, se ve entrar a Tom en la sala y se ve cómo Logan le da una palmada en el hombro. Con la cara descompuesta de Shiv y el abrazo de judas de su marido acaba una temporada sublime en estilo, guion y puesta en escena que hace que Succession pueda ya sentarse en la mesa de las grandes series de televisión de la historia. Es probable que si Logan Roy se sienta en esa mesa mande a paseo a McNulty, a Walter White y a Tony Soprano.

Por cierto, enhorabuena desde aquí a Brian Cox por el Emmy que va a ganar el año que viene.

  Tom le da el beso de Judas a Shiv.HBO
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Álvaro Palazón es redactor de virales, televisión y de deporte en 'ElHuffPost' y trabaja desde Madrid. Es Licenciado por la Universidad Miguel Hernández de Elche. Puedes contactar con él en alvaro.palazon@huffpost.es