El polvorín fiscal: los barones del PSOE se suman a la contienda

“Populismo fiscal, no. Progresismo fiscal, sí”, destaca Puig, pese al malestar en Moncloa.
El presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig
El presidente de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig
Europa Press News via Getty Images

La batalla fiscal se recrudece. Los anuncios son tantos y afectan a tantas administraciones que muchos ciudadanos pueden llegar a perderse, tal y como admite en privado un histórico parlamentario. Comenzaron las comunidades del PP promulgando bajadas de impuestos, continuaron desde Moncloa avanzando subidas a quienes más tienen y ahora los barones del PSOE buscan su hueco en la contienda, conscientes de que ellos también se enfrentan a las urnas, en mayo del próximo año.

Los modelos iniciales planteados por los dos bloques han quedado desvirtuados. A saber, el PP planteaba bajar impuestos incluso a los que más tienen, y de ahí la eliminación del impuesto de patrimonio por ejemplo en Andalucía, mientras el PSOE lo que exigía es un “esfuerzo a los ricos” y crear lo que denominan un escudo social en tiempo de crisis. Pero este martes y solo días después de hacerse la foto con Pedro Sánchez, Ximo Puig, uno de los grandes barones socialistas, se descolgó enarbolando la bandera de la bajada de impuestos. Y provocó un nuevo terremoto político.

El presidente valenciano aseguró que su plan es distinto al andaluz o al madrileño. “Populismo fiscal, no. Progresismo fiscal, sí”, defendió, para a renglón seguido plantear una ambiciosa reforma que beneficiaría a 1,3 millones de ciudadanos, el 97% del total de su comunidad. “A las grandes fortunas, no”, quiso precisar. Pero ya entonces la polémica era enorme. Prácticamente en paralelo, en rueda de prensa en el Congreso, Patxi López mostraba el malestar del Grupo Socialista. “Las competencias a la baja no me gustan”, dijo. Deflactar “no es un buen invento”, añadió, “ya que trae consigo menos ingresos”.

“Responsabilidad”, enfatizaron desde el Ejecutivo, que aún tiene que detallar su hoja de ruta entre el batiburrillo de anuncios autonómicos. El malestar con Puig era también evidente en Moncloa. “Cada vez que hablamos de rebajar impuestos está el debate de qué recortar. Y este Gobierno no quiere recortar derechos y prestaciones”, afirmó Isabel Rodríguez, la portavoz del gabinete. El Ejecutivo presentará en los próximos días un paquete fiscal “para que no paguen los de siempre, para que aquellos que más tienen contribuyan”.

Extremadura y Aragón también se plantean bajar impuestos

Armengol (de espaldas), Chivite, Lambán, García-Page, Puig y Fernández Vara, en un acto
Armengol (de espaldas), Chivite, Lambán, García-Page, Puig y Fernández Vara, en un acto
Europa Press News via Getty Images

Pero los barones del PSOE con mando en plaza también hacen cálculos, con la vista puesta en los comicios, y un PP en la oposición asegurando que si ellos estuvieran en el poder los impuestos bajarían. Y por eso, también los líderes de Extremadura y Aragón, los socialistas Guillermo Fernández Vara y Javier Lambán, han abierto la puerta a la reducción de tributos. No a los ricos, como enfatizan, pero en definitiva bajada de impuestos.

Un veterano socialista en el Congreso explicaba así la situación: “Nuestros presidentes están en una situación muy complicada, ellos van a ser los primeros que se enfrentarán a las urnas, antes que el presidente Sánchez. Y ven que sus vecinos bajan impuestos y la gente lo aplaude y que la oposición solo está con ese tema, y cala entre la gente. Es la forma que tienen de meterse en campaña. Como caigan ellos, caemos todos”.

Esto es, los barones socialistas también quieren participar de la contienda, distinguiéndose del PP pero ayudando fiscalmente a los ciudadanos. Aunque esto incomode enormemente a Moncloa y deje en una situación delicada a Sánchez. Extremo, por cierto, que rápidamente aprovechó el equipo de Feijóo, hurgando en la herida y afirmando que el presidente del Gobierno cada vez está más solo. “Las comunidades del PSOE están empezando a virar y se alistan a nuestro bando fiscal”, sacaron pecho las fuentes consultadas.

La prioridad de Feijóo es la economía

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo
EFE

El anuncio estrella del Feijóo el lunes en el Comité Ejecutivo Nacional del PP fue precisamente sobre impuestos. Propuso bajar del 10% al 4% el IVA de la carne, el pescado, el aceite, la pasta y las conservas, entre otras medidas. Ni tan siquiera dedicó un segundo a hablar del resultado de las elecciones en Italia ante sus barones. Su prioridad es la economía, y en especial los impuestos. Y lo quiso dejar clarísimo.

“El PSOE de la Comunidad Valenciana también se une a nuestra propuesta de bajar el IRPF a las rentas medias y bajas, como hicieron en el País Vasco y lo recama Podemos en Madrid. Deberían ponerse de acuerdo y dejar de descalificar al PP para después copiar nuestras medidas”, enfatizó el líder de la oposición, este martes en Palma de Mallorca. Todo el partido replicó el mensaje. “Bienvenido, Ximo Puig, al sentido común y a ayudar a las familias con la revisión del IRPF”, se puede leer en el Twitter oficial del principal partido de la oposición.



Todo en un contexto de larguísima campaña electoral en el que PSOE y PP no tienen intención de desaprovechar ni un día para tratar de arañar votos. Más aún, en el que los propios líderes territoriales socialistas se suman a las reformas fiscales para no quedarse atrás y poder concurrir a los comicios en condiciones de victoria. “Se nos va a hacer larguísimo…. Yo ya no sé quién ha anunciado qué”, resumía con sorna un diputado popular.