De la Espriella, el paracaidista ultra que hace de la mano dura su programa para Colombia
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De la Espriella, el paracaidista ultra que hace de la mano dura su programa para Colombia

El polémica abogado, sin experiencia política y un partido de nueva creación, se impone en la segunda vuelta de las presidenciales por escaso margen y arropado por la ultraderecha americana, empezando por Trump. Ahora promete unidad.  

Abelardo de la Espriella, candidato de Salvación Nacional, saluda a sus partidarios tras emitir su voto en la segunda vuelta presidencial en Colombia, el 21 de junio de 2026, en Barranquilla.Leonardo Castañeda / Getty Images

En una jornada electoral que vuelve a inclinar el tablero geopolítico de América Latina hacia la derecha extrema, Colombia ha elegido este domingo al abogado Abelardo De La Espriella como su nuevo presidente. Según el primer recuento oficial de votos emitido por la Registraduría Nacional, el polémico jurista y empresario, un recién llegado a la política, consolidó una victoria que marca un giro político radical hacia la derecha tras cuatro años de Gobierno de izquierdas. Las claves de su impulso han sido una agenda de seguridad de línea sumamente dura y promesas de profundas reformas económicas pro-mercado.

El ascenso de De La Espriella representa una sacudida al sistema político tradicional colombiano, donde los partidos tradicionales han perdido el cetro. Apodado por sus simpatizantes como El Tigre, el mandatario electo (si la impugnación de un tercio de mesas que ha hecho su adversario, Iván Cepeda, no cambia las cosas) ha logrado capitalizar el descontento popular presentándose a lo largo de la campaña como un líder antisistema. 

Se vende como un salvador con la capacidad de reactivar una economía que califica de "maltratada" y de restablecer de manera urgente el orden, en un territorio golpeado por la violencia de los grupos armados ilegales y las redes transnacionales del narcotráfico. Soluciones fáciles desde la ultraderecha, que vienen de un señor sin experiencia de gestión alguna, a lomos de un partido de nueva creación y nombre populista como Salvación Nacional. "Seré el presidente de todos los colombianos", promete ahora, en un mensaje de unidad. 

'Sprint' formidable

La vertiginosa carrera presidencial de De La Espriella comenzó a cobrar una fuerza inusitada a principios de este año, por lo que de verdad que "meteórico" no es exagerado para hablar de su sprint hasta las elecciones. Su narrativa centrada en el combate implacable contra la delincuencia y la criminalidad organizada caló rápidamente en amplios sectores de la población, permitiéndole liderar el escenario electoral desde las primeras etapas del proceso. 

A finales de mayo, el ultranacionalista dio el primer gran golpe en las urnas al adjudicarse la victoria en la primera vuelta presidencial con el 43,7% de los sufragios. Al no alcanzar la mayoría absoluta, el escenario quedó dispuesto para un reñido balotaje en el que se enfrentó al ala izquierda de la política colombiana, representada por el senador Iván Cepeda. Pero ya tenía un primer doble golpe de efecto: se impuso a la derecha de toda la vida, el uribismo de Paloma Valencia, pero no se conformó con ser segundo, sino que se aupó por encima del favorito en los sondeos, el izquierdista que debía suceder al presidente actual, Gustavo Petro. 

La segunda vuelta electoral ha confirmado la polarización y las enormes expectativas del país. Según el escrutinio final de la Registraduría Nacional de esta noche, De La Espriella se alzó con la presidencia al obtener el 49,66% de los votos válidos, superando por un estrecho margen al senador Cepeda, quien consolidó el 48,7%. Hablamos de unos 250.000 votos de margen (en un país de 53,9 millones de habitantes), la menor diferencia en la historia, según Caracol Radio. 

Este margen de menos de un punto subraya la profunda quiebra ideológica y la enorme responsabilidad que asumirá el nuevo gobernante para administrar el país a partir de su investidura. 

Durante toda la contienda, De La Espriella ha dirigido sus principales dardos hacia la administración saliente. Culpa de manera directa y tajante al actual presidente, Petro, por las crecientes dificultades económicas del país y el deterioro en los indicadores de orden público y seguridad ciudadana.

Para revertir lo que define como una "crisis estructural", el programa de Gobierno de los "Defensores de la Patria" contempla medidas drásticas e inmediatas. Una de sus promesas estrella, y la que mayor respaldo le granjeó entre los votantes de centro y derecha, es la propuesta de reducir el tamaño del aparato estatal en un 40%. Esta drástica reforma administrativa se complementará con una ampliación sustancial de la base impositiva del país, buscando simplificar la carga fiscal para atraer capitales privados mientras se optimizan las arcas del Estado.

En lo que respecta a la seguridad nacional y la pacificación del territorio, el penalista anticipó un quiebre absoluto con la política de paz de su predecesor. El nuevo presidente anunció que pondrá fin inmediato a todos los esfuerzos, diálogos y procesos de paz vigentes con organizaciones armadas ilegales y grupos guerrilleros. En su lugar, el gobierno entrante apostará de lleno por una respuesta militar frontal y contundente, orientada a desmantelar las estructuras criminales mediante el uso legítimo de la fuerza del Estado.

Una partidaria del candidato presidencial de derecha Abelardo de la Espriella sostiene un tigre de peluche, en referencia al apodo del ultraderechista, el 21 de junio de 2026, en Barranquilla.Jair Coll / Reuters

Sus polémicas: 'fracking', ambición petrolera...

La estrategia de reactivación económica del líder nacionalista se cimentará fundamentalmente en el sector extractivo y de hidrocarburos, un área que había experimentado fuertes restricciones bajo la perspectiva de transición energética del Ejecutivo saliente.

De La Espriella planea reactivar de manera agresiva e inmediata la exploración de nuevos yacimientos petroleros en el país. Dentro de este paquete de medidas, destaca la controvertida decisión de autorizar la fracturación hidráulica (popularmente conocida como fracking), una técnica que promete generar intensos debates ambientales en el Congreso y las comunidades locales. 

El objetivo de esta política energética es casi duplicar la producción de crudo nacional, llevando la extracción hasta los 1,3 millones de barriles diarios para financiar sus programas de infraestructura y estabilización macroeconómica.

... financiación y periodismo

A lo largo de la carrera hacia las urnas, De La Espriella insistió firmemente en la total independencia de su proyecto político. Según sus propias declaraciones, él mismo financió la totalidad de su campaña, asegurando de forma categórica que su movimiento creció orgánicamente de cara a la ciudadanía, prescindiendo por completo del apoyo financiero o estructural de los partidos políticos tradicionales o de grupos empresariales externos. La agencia Reuters, no obstante, apunta que no ha podido verificar esta afirmación de forma independiente.

Paralelamente, los detalles del origen de sus recursos económicos y el estado de sus finanzas corporativas se convirtieron en un eje de intensa discusión pública. Más allá de su reconocida trayectoria en los tribunales (donde ha representado a polémicos millonarios e incluso al testaferro del expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro), De La Espriella ha construido a lo largo de los años un extenso y diversificado imperio empresarial que abarca marcas de vino, destilación de ron, firmas de ropa de alta gama y amplios desarrollos en el sector de los bienes raíces.

Sin embargo, una investigación periodística publicada por el medio independiente La Silla Vacía arrojó sombras sobre la solidez de este entramado comercial. El portal de periodismo de investigación descubrió que una parte considerable de los negocios privados del entonces candidato se encontraban disueltos, arrastraban pesadas deudas o habían registrado pérdidas financieras generalizadas durante el año 2024. De acuerdo con sus reportes, la única actividad económica que se mantuvo sólidamente rentable fue su prestigioso bufete de abogados.

La investigación también reveló fricciones entre el equipo de campaña y la prensa libre. Según el citado medio, los voceros de De La Espriella se negaron inicialmente a responder los cuestionamientos específicos formulados por los periodistas sobre las finanzas del candidato. No obstante, tras la difusión del artículo, la campaña emitió una carta pública en la que cuestionó duramente la financiación y las motivaciones del propio portal de noticias. Por su parte, la dirección de La Silla Vacía rechazó tajantemente las acusaciones de parcialidad, ratificando la rigurosidad de su cobertura.

El modelo Bukele

Con 47 años de edad, Abelardo De La Espriella proyecta una imagen pública sumamente calculada, que mezcla elementos de la cultura popular con una estética castrense. A pesar de no haber servido jamás en las filas de las Fuerzas Militares, el abogado nacionalista adoptó el saludo militar formal como su principal gesto de interacción con las multitudes durante todos sus mítines de campaña.

Originario de Montería (Región Caribe), tiene 47 años, está casado, es padre de cuatro hijos y defensor de la familia cristiana tradicional. Además de la colombiana, tiene la nacionalidad estadounidense y la italiana. Cantante de vallenato tradicional, su estilo de vida sofisticado tampoco pasa desapercibido. Frecuentemente se le ve en público con relojes de alta gama, gafas de sol de diseñadores exclusivos y una barba minuciosamente cuidada. Su figura pública y su discurso de seguridad por encima de todo, de mano dura, han llevado a compararlo con Nayib Bukele, el presidente de El Salvador. La estética ya la tiene y parece que las ideas también. Ahora hay que ver si lleva a la práctica un modelo denunciado internacionalmente por sus violaciones de derechos humanos. 

Bukele, quien se ha denominado a sí mismo de manera irónica como el "dictador más genial del mundo", ha ganado notoriedad global gracias a la implementación de políticas de seguridad extraordinariamente represivas y la edificación de megacárceles de máxima seguridad. Estas medidas, defiende, han conseguido desplomar los índices de criminalidad en El Salvador hasta convertirlos en unos de los más bajos de Centroamérica, también sepultaron al país bajo denuncias por detenciones arbitrarias -que ya superan las 90.000 personas, según AFP- y severas advertencias de las principales organizaciones internacionales de derechos humanos.

Aunque De La Espriella ha negado de manera reiterada que intente imitar o copiar el modelo del salvadoreño, sus propuestas apuntan en una dirección similar: entre sus planes prioritarios figura la construcción de diez megacárceles en el territorio colombiano para albergar de forma masiva a los miembros de bandas criminales y organizaciones dedicadas al narcotráfico.

Clientes cuestionados

La trayectoria profesional de De La Espriella como abogado litigante también ha sido objeto de duros ataques por parte de la oposición durante la campaña presidencial. Se le ha criticado severamente por haber ejercido la representación legal de Alex Saab, el empresario colombiano detenido y procesado en EEUU bajo cargos de lavado de activos en beneficio del Gobierno venezolano del presidente Nicolás Maduro, del que se cree que fue su testaferro.

Además, los registros judiciales evidencian que el despacho del ganador de las elecciones colombianas ha asumido la defensa técnica de múltiples personalidades vinculadas a resonantes escándalos de corrupción pública, malversación de fondos estatales y antiguos comandantes de grupos paramilitares de extrema derecha. 

Ante estas persistentes críticas, presidente electo se ha mantenido firme en su postura doctrinaria, manifestando reiteradamente que el libre ejercicio de su profesión y el cumplimiento de los deberes del abogado defensor con sus representados no implican, bajo ninguna circunstancia, complicidad moral, afinidad ideológica ni la comisión de delito alguno por su parte.

Cuando quede consolidado el triunfo de este domingo, las comisiones de relevo entre los equipos echarán a andar. Si no hay polémicas intermedias, Abelardo De La Espriella asumirá formalmente la jefatura del Estado el próximo 7 de agosto, cuando tomará posesión formal de su cargo e iniciará un mandato de cuatro años.

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Redactora especializada en Global. Licenciada en Periodismo y experta en Defensa y Comunicación Institucional por la Universidad de Sevilla. Corresponsal en Jerusalén durante cinco años, colaboró con la SER, El País o Canal Sur. Trabajó en El Correo de Andalucía y fue asesora en la Secretaría de Estado de Defensa. Es autora de 'El viaje andaluz de Robert Capa', Premio de la Comunicación Asociación de la Prensa de Sevilla y jurado del Premio Internacional de Periodismo Manuel Chaves Nogales.

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