Emergencia en Venezuela tras dos fuertes terremotos de 7,2 y 7,5 de magnitud: al menos 32 muertos y más de 700 heridos
Se suspende las clases y las actividades no esenciales tras los dos potentes seísmos. con epicentro en el norte del país y que ha alcanzado Caracas. El daño visible es enorme, pero el recuento de víctimas es lento aún.
Pánico, horror y miedo. Así han sido las últimas horas en Venezuela tras el doble terremoto de magnitud 7,5 y 7,2 que ha sacudido este miércoles el centro del país y ha dejado importantes daños materiales, edificios colapsados y, según las primeras estimaciones, víctimas mortales. ¿Cuántas? Se apunta a miles, a decenas de miles. Venezuela ha vivido la peor tragedia de su historia. Las primeras cifras oficiales, que ya se sabe que son apenas una aproximación, habla de al menos 32 muertos y más de 700 heridos.
Delcy Rodríguez, la presidenta, anunciaba poco después del 'doblete sísmico' el estado de emergencia, una medida que era la antesala de todo lo que se iba a ver con el paso de las horas. Las fotos, los vídeos... el horror, a fin de cuentas. En dicha comparecencia explicaba que se "activaban todos los recursos de emergencia previstos en la Constitución para hacer frente a una situación excepcional".
"Estamos en este momento declarando el estado de emergencia", afirmó Rodríguez, quien compareció junto al presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello.
"A esta hora, tenemos reportes de 32 fallecidos sin contar aún con la cifras que pueda arrojar el estado La Guaira, y más de 700 heridos que hemos estado recibiendo en emergencia tanto de hospitales públicos como de centros de salud privados", detalló la mandataria en una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV)
Suspendidas las clases y cerrado el principal aeropuerto
Una crónica que uno nunca quiere contar ni escribir, unos hechos que ya marcarán para siempre a toda una generación de venezolanos. Ante este panorama, Rodríguez ya ha tomado las primeras medidas: la suspensión de las clases durante el resto de la semana, así como de todas aquellas actividades que no estén relacionadas con servicios esenciales. Y las que vendrán.
Además, la presidenta confirmó el cierre del Aeropuerto Internacional de Maiquetía, el principal del país y el que da servicio a Caracas, tras sufrir "graves daños" en sus instalaciones, aunque no detalló el alcance exacto de las afectaciones. También quedaron suspendidos los servicios de metro y ferrocarril, mientras que se registraron cortes en el suministro eléctrico, de agua y de gas en varias zonas afectadas.
Rodríguez explicaba, en esa primera comparecencia, que los derrumbes han afectado a distintos puntos de Caracas y también a los estados de Miranda, La Guaira, Falcón y Carabobo, al tiempo que aseguró que toda la red sanitaria pública y privada ha sido movilizada para atender a los heridos.
Un alcalde confirma posibles fallecidos
Aunque el Gobierno venezolano todavía no ha ofrecido un balance oficial de víctimas, el alcalde del municipio caraqueño de Chacao, Gustavo Duque, confirmó que existen fallecidos tras el colapso de varios edificios. "Lamentablemente, hasta ahora sí", respondió el regidor al ser preguntado por la prensa, aunque evitó concretar cuántas personas han perdido la vida.
Duque explicó que los equipos de emergencia trabajan contrarreloj entre los escombros de dos edificios completamente derrumbados frente a la plaza Altamira, donde ya han conseguido rescatar con vida a 16 personas.
Además, alertó de que existen otras estructuras gravemente dañadas y pidió el refuerzo inmediato de efectivos nacionales para continuar con las labores de búsqueda.
Las previsiones de EUU no son buenas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que su país está listo para enviar ayuda a Venezuela y anticipa ya que los primeros reportes sobre sus consecuencias "no son buenos". "Los dos grandes terremotos que acaban de golpear al noble pueblo de Venezuela son de una magnitud enorme y han dejado un número devastador de fallecidos. ¡Estados Unidos está listo, dispuesto y capacitado para ayudar!", expresó Trump en un breve mensaje en la red social Truth.
"He instruido a todas las agencias de nuestro gobierno para que se preparen y actúen con rapidez. Estaremos allí para nuestros nuevos y grandes amigos. ¡Los primeros informes no son buenos! Presidente DJT", concluyó Trump.
Un "doblete sísmico" poco habitual
El Centro Nacional de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos explicó posteriormente que los dos terremotos registrados con apenas 39 segundos de diferencia constituyen un fenómeno conocido como "doblete sísmico", poco frecuente y caracterizado por la sucesión de dos grandes terremotos prácticamente consecutivos en la misma zona.
Inicialmente se informó de un seísmo de magnitud 7,1, pero los organismos estadounidenses actualizaron posteriormente los datos y determinaron que el evento principal alcanzó una magnitud de 7,5, seguido casi de inmediato por otro de 7,2.
El Sistema de Alerta de Tsunamis de Estados Unidos llegó incluso a emitir una alerta para Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, aunque finalmente fue cancelada horas después al descartarse un riesgo significativo para esas zonas del Caribe.
Mientras continúan las tareas de rescate y evaluación de daños, las autoridades venezolanas mantienen desplegado un amplio operativo de emergencia en las regiones más afectadas.
Las horas más difíciles
Las calles se han tornado en protagonistas. En el barrio Los Palos Grandes, en el este de la capital venezolana, cientos de personas permanecían alrededor de dos edificios derrumbados.
"Necesitamos macetas vacías, (botellas de) aguas pequeñas potables para lanzárselas a la gente que está bajo (los escombros)", gritaban algunas de las personas que apoyan en las labores de rescate.
"Hay gente viva, necesitamos tobos (baldes) para cargar y mover los escombros. Hay gente viva", responden, por su parte, otros lugareños, según recoge EFE en una crónica que refleja la dureza de las últimas horas.
En medio de las labores una mujer clamaba por su hijo. Entre lágrimas, desesperada, gritaba el nombre de él: ¡Antonio, mamá está aquí!. Le temblaban las manos, caminaba de un lado a otro. Hasta el lugar se trasladaron decenas de policías y funcionarios de Protección Civil para custodiar.
No hay palabras para describirlo.