Científicos japoneses tienen una nueva teoría sobre por qué los gatos no suelen terminarse su comida: la clave no está en el estómago, sino en el olor
Animales
Animales

Científicos japoneses tienen una nueva teoría sobre por qué los gatos no suelen terminarse su comida: la clave no está en el estómago, sino en el olor

Según los investigadores, la sensación de hambre de los felinos puede llegar a variar por medio de los aromas.

Gato comiendo.Getty Images

Dicen que el perro es el mejor amigo del hombre y, aunque el canino es el animal predilecto por la población mundial a la hora de tener una mascota doméstica, el gato ocupa la segunda casilla en el panorama global.

Calcular el número exacto de gatos en el mundo no es una tarea fácil. Un portal especializado expone que actualmente hay entre 600 millones y 1.000 millones de ejemplares en nuestro planeta. Cabe mencionar que esta estimación contempla gatos domésticos, gatos callejeros y gatos salvajes. 

Las personas que optan por tener gatos en sus hogares lo hacen por diversas razones. La independencia de este animal, el bajo mantenimiento que representa y la fácil adaptación a todo tipo de espacios son algunas de las principales razones.

La importancia del olfato 

Los cinco sentidos de los pequeños felinos son vitales para su desarrollo y diario vivir. Una de sus facultades principales es el olfato. Mediante este receptor de estímulos, los gatos pueden realizar una variedad de actividades, tales como explorar su entorno y comunicarse, entre otros. 

Recientemente, un grupo de investigadores identificó una correlación entre el apetito del animal y los aromas del alimento. Así lo informa un artículo recientemente publicado por el medio nipón, Japan Times

 El equipo de expertos, encabezado por Masao Miyazaki, profesor de la Universidad de Iwate, descubrió que los gatos comían cada vez menos cuando se les daba la misma comida en cada ocasión, e incluso muchos gatos dejaban sus comidas sin terminar.

Cuando se les ofreció a los gatos diferentes tipos de comida, el equipo observó una mejoría en su apetito, que había disminuido. Según el equipo, la introducción del aroma de un alimento diferente reavivó su apetito, a pesar de que los gatos consumieron el mismo alimento durante todo el experimento.

Esta es la razón por la cual estos animales no suelen terminarse su comida. En este sentido, el Miyazaki manifiesta su optimismo con relación a los resultados de la pesquisa. 

“Esperamos que nuestro estudio ayude a los gatos enfermos que tienen dificultades para comer a aumentar tanto su apetito como la ingesta de alimentos añadiendo un nuevo aroma a sus comidas”, concluye el académico.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Nacido en Bogotá, Colombia. Redactor del HuffPost. Licenciado en Periodismo por la Pontificia Universidad Javeriana y Máster de Marketing Deportivo de la Escuela Universitaria Real Madrid. Ha trabajado en varios medios deportivos como Gol Caracol, Vavel Colombia y La Nueva Tendencia. En el HuffPost escribe sobre distintas temáticas relacionadas con los ámbitos de sociedad, salud e internacional.

Comentar:
comentar / ver comentarios