¿Cómo se vería el eclipse en un cuadro de Goya o de Velázquez? La aplaudida iniciativa del Museo del Prado
La pinacoteca madrileña ha empleado la IA para recrear cómo sería el eclipse en algunos de sus cuadros más reconocibles.
Desde que se popularizó el uso de la inteligencia artificial, el debate con el mundo del arte está servido. Hay quienes lo ven como una herramienta especialmente a nivel digital para añadir ligeros retoques o repasos, mientras que otros lo ven como una clara intrusión profesional que pondría en riesgo su arte.
Sin embargo, hay determinados usos en los que la IA permite fantasear con eventos o con escenas que, evidentemente, no se han producido ni se podrán producir. El Museo del Prado ha querido hacer este uso de ella para dar "vida" a algunos de sus cuadros más ilustres y recrear cómo sería el eclipse total del próximo 12 de agosto en sus escenarios.
De esta forma, la pinacoteca tapa el sol que entra por la ventana de Las Meninas de Diego Velázquez, de La Vista, de Pedro Pablo Rubenso, El quitasol de Francisco de Goya, del Autorretrato de Alberto Durero o de La fragua de Vulcano de Diego Velázquez.
Sin embargo, algunos de los más impactantes los encontramos en los paisajes como el de El embarque de santa Paula del barroco Claudio de Lorena, cuyas barcas se quedan en penumbra mientras la luna tapa al sol, en La rendición de Bailén de José Casado del Alisal o en esa Pradera de San Isidro de Francisco de Goya.
Una intervención que ha sido ampliamente aplaudida en redes sociales, donde muchos han fantaseado con cómo sería esta modificación de la luz en otras obras icónicas como El jardín de las Delicias de El Bosco.
Un uso de la IA en combinación de la intervención gráfica tradicional
Tal y como cuentan desde la pinacoteca madrileña, "la propuesta combina técnicas de creación digital, inteligencia artificial e intervención gráfica para explorar el papel de la luz en la experiencia artística" y buscan así acercar las colecciones del museo a nuevos públicos usando como gancho este acontecimiento histórico.
Según detallan, la intervención ha sido desarrollada por la empresa de soportes digitales AMB Piensa y para lograrlo han combinado la inteligencia artificial y la intervención gráfica tradicional. "Se utilizaron modelos de generación de vídeo que recrean profundidad, movimientos de cámara y simulan el avance del eclipse sobre las escenas representadas en las obras", señalan, mientras que la IA se usó para "diseñar y perfeccionar instrucciones visuales complejas y definir aspectos como la evolución de la luz, la aparición de sombras y reflejos" y el efecto sobre las figuras y paisajes.
No obstante, desde el museo recalcan que "cada secuencia fue revisada y ajustada manualmente para mantener la composición, la técnica pictórica y el carácter original de las pinturas".