De tocar una 'silla' a su peculiar inglés: Amaia tira de su naturalidad y triunfa en su Tiny Desk como solo ella podría hacerlo
La de Pamplona ha protagonizado la última entrega de este formato de conciertos íntimos de la emisora estadounidense NPR.
Muchos la han llegado a llamar "la reina de España", para otros es la esperanza de que los que ganan un talent show, como es OT, pueden hacer una música fresca, diferente y con una base instrumental, orgánica y de estudio muy clara. Amaia Romero se ha convertido en todo un icono de la moda, la música e incluso el cine con cameos como el que hace en Amarga Navidad de Almodóvar.
Pero la música de Romero ha ido más allá de nuestras fronteras y muestra de ello es que ha llevado ese peculiar estilo que la ha hecho triunfar en festivales y recintos de toda España al reputado y viral Tiny Desk, de la emisora estadounidense NPR, por el que han pasado otros españoles como C. Tangana, María José Llergo, Silvia Pérez Cruz o Guitarricadelafuente.
Durante los 22 minutos que dura, la cantante ha repasado algunas de sus canciones que no han faltado en su repertorio más reciente, marcado por su disco Si abro los ojos no es real, en el que repasa de forma onírica algunos géneros que van desde el folclore al pop o trazos de sones latinos como la bachata.
De celebrar a Lorca a la sorpresa de la flauta de 'Nanai'
La de Pamplona ha comenzado su actuación al piano interpretando C'est la vie, uno de los temas más reflexivos de su último disco, para pasar a otra que no ha faltado en sus actuaciones más recientes: Nanai.
Para ello, ha sorprendido a los asistentes tocando una flauta con forma de silla plegable, algo que ya había dejado entrever en sus redes sociales:
Aunque en un primer momento muchos no comprendieran esa imagen, la interpretación de Amaia con las sillas ha dado lugar a uno de los momentos virales de su actuación, ya que la mayoría de los comentarios del vídeo se centran en esta curiosa reinterpretación del mobiliario.
De ahí pasó, introduciendo en un inglés un tanto oxidado y que ella misma se ha tomado con el humor —"My english is regular, but I'm going to try"— durante toda la actuación, a Zorongo, ese repaso al poema Zorongo Gitano de García Lorca que la de Pamplona ha hecho suyo en sus directos, esta vez mezclándolo con Rumores de la Caleta de Albéniz de nuevo al piano.
De ahí Amaia ha dado paso a los sones latinos melancólicos de Auxiliar, donde se dejan entrever los compases de bachata, que ha dado paso a su balada Girattutto. Pero todavía quedaba el gran lucimiento vocal de Yamaguchi, ese homenaje a su parque de Pamplona hermanado con la ciudad nipona del mismo nombre que ella misma ha tratado de explicar. De nuevo, con un spanglish como solo ella podría hacerlo.
"Sorry about my english, but when I'm nervous is... ¿cómo se dice? worse. ¡Joder!", ha comentado entre risas al presentar esa canción, de su disco Cuando no sé quién soy, que se ubica en ese parque de su Pamplona natal, donde tal y como ha recordado se dio "el primer beso con un chico" o hizo sus primeros "botellones".
Con su alarde de naturalidad, su carisma y, sobre todo, con un despliegue vocal una instrumentación perfecta con una banda con viola, violín, charango, teclados, percusiones y piano, Amaia ha demostrado que tiene mucho que decir no solo en España, aunque sea en el idioma universal que es la música.