Lo de que las zanahorias mejoran la vista es mentira: lo inventó el ejército británico en la Segunda Guerra Mundial para ocultar que tenían radar y que los nazis no lo descubrieran
Un alimento cotidiano que se convirtió en un símbolo de ingenio civil.
Seguramente todos hemos escuchado alguna vez eso de que comer zanahorias te va a dar mejor vista, sobre todo de noche. Es uno de los consejos que más se repiten desde la infancia y que casi todos damos por hecho sin cuestionarlo. Pero lo que pocos saben es que esta creencia no nació de la ciencia ni de la nutrición, sino de una estrategia de guerra británica durante la Segunda Guerra Mundial.
Durante el Blitz, los bombardeos nocturnos alemanes eran una amenaza constante y Gran Bretaña contaba con un secreto que daba a sus pilotos una ventaja inesperada: un nuevo sistema de radar que les permitía detectar a los aviones enemigos en la oscuridad mucho antes de que ellos los vieran. Pero había que mantener esa tecnología en secreto, y para hacerlo crearon una historia mucho más simple de explicar y de creer.
La historia giró en torno a John Cunningham, un piloto de la Royal Air Force apodado Cat’s Eyes, famoso por su habilidad para volar y detectar objetivos en la oscuridad. Según recoge Vox, la propaganda británica se apoyó en que su puntería se debía a que comía muchas zanahorias, y pronto la idea caló en la población. De esta forma, un alimento cotidiano se convirtió en el “secreto” de la visión nocturna de un héroe de guerra, mientras en realidad la verdadera ventaja seguía siendo aquel radar que nadie debía conocer.
Barato y fácil de cultivar
La historia inventada por el Gobierno británico funcionó tan bien que la prensa la repitió y el mito se quedó a vivir entre nosotros. La población británica de aquella época se creyó que comer zanahorias mejoraba la vista nocturna y empezó a cultivar el vegetal en casa y a sumarlo en infinidad de recetas, sin imaginar que detrás de todo ello había una tecnología secreta que realmente marcaba la diferencia en los cielos durante la guerra.
Eso sí, algunas fuentes históricas señalan que la campaña no fue tanto un plan maestro para engañar a los nazis como una forma de mantener el secreto del radar, reforzar la moral en casa y, de paso, animar a la población a consumir un alimento barato y fácil de cultivar en tiempos de racionamiento. A pesar de ello, esta hortaliza terminó convirtiéndose en un símbolo de ingenio civil y resistencia en tiempos de guerra.
Entonces, ¿la zanahoria no mejora la vista? La respuesta es un poco más compleja de lo que la propaganda de guerra nos hizo creer. Comer zanahorias no te dará visión nocturna de piloto de combate, pero sí aporta vitamina A, esencial para mantener la salud ocular y prevenir problemas como la ceguera nocturna en casos de deficiencia. En otras palabras, es un alimento saludable y útil, pero su fama de “superalimento de la vista” tiene más que ver con creatividad y estrategia militar que con milagros en el plato.