8 horas al día respondiendo desde Kenia a hombres que creen hablar con creadoras de OnlyFans: así trabajan por 400 dólares al mes los nuevos 'chatters' de la industria del contenido adulto
"Tengo que concentrarme, estoy chateando con seis perfiles diferentes..."

Chatear con desconocidos por internet, especialmente en esta era de la Inteligencia Artificial (IA), conlleva varios riesgos, como el acoso sexual, el grooming o las estafas financieras. Además, nunca se puede saber con certeza si la persona que hay al otro lado de la pantalla es, o no, quién dice supuestamente ser.
Muestra de ello se puede comprobar en redes como Onlyfans, donde muchos hombres se hacen pasar por mujeres a través de perfiles falsos, con el objetivo de ganarse algo de dinero. En Kenia, por ejemplo, muchos jóvenes llegan a trabajar entre ocho y doce horas seguidas.
Su misión, tal y como cuentan muchos de los protagonistas en una entrevista con el diario 'Le Monde', es hablar con los suscriptores de la plataforma azul sobre temas sexuales. "Tengo que concentrarme, estoy chateando con seis perfiles diferentes", explica Wafula (nombre ficticio), quien lleva trabajando en el sector durante dos años.
"Llevo chateando sin parar desde las 10 de la mañana, pero ahora empiezo mi turno en otra agencia, así que todavía me quedan ocho horas", agrega con cierto tono cansado, antes de explicar que su función es "intercambiar mensajes en directo con los suscriptores e intentar venderles fotos y vídeos pregrabados de la creadora." A cambio, según afirma, recibe una comisión por cada venta.
"La mayoría de los suscriptores buscan una conexión especial con la modelo, por lo que es importante poder encarnarla", señala por su parte Francis, de 25 años, quien también cuenta con un oficio similar.
El proceso es sencillo. Primero reciben el perfil de una modelo. Después, y sin apenas conocerla, deben adaptar su personalidad y forma de hablar a la de la modelo. "Tenemos que adoptar su personalidad, su tono y comprender hasta dónde estaría dispuesta a llegar en cuanto al contenido", agrega Francis.
Respecto a las conversaciones que suelen tener, por lo general, suelen ser de carácter sexual, aunque hay algunas ocasiones en las que también se da pie a fantasías sexuales bastante extravagantes o explícitas. "No son simples conversaciones, no son el tipo de intercambios que tienes con tu pareja", asegura.
El reclutamiento de estos hombres se hace "en la sombra", a través de intermediarios y grupos de Telegram. Y, según explican los mismos, durante la formación aprenden a distinguir a aquellos usuarios que van a gastar más dinero de aquellos que no. "También hay que saber interpretar las emociones de los suscriptores para poder venderles más", explica.
Finalmente, preguntados sobre la ética de este tipo de prácticas, estos creen que no se trata de una estafa. "No creo estar estafando a mis clientes. Intento ofrecerles una experiencia auténtica. Y si solicitan contenido específico o una videollamada, se les redirige al creador", defienden.
Según una agencia europea que gestiona cuentas de Onlyfans, Kenia es una de las zonas donde más se realiza este tipo de prácticas. "Es el país donde más reclutamos de Europa", afirma un gerente de Good Bunny, que señala que "los candidatos son graduados universitarios" y "están familiarizados con las normas occidentales".
En cuanto al salario, los trabajadores creen que no reciben lo que merecen. "Estas agencias ganan mucho dinero. Se aprovechan del alto desempleo en nuestro país y de la falta de información sobre las ganancias de la empresa para pagarnos poco. En los países desarrollados, los operadores de chat reciben al menos un 20% de comisión, además de un salario por hora", concluyen.
