Nikolai de Dinamarca, el expríncipe que ahora es modelo e influencer, lanza un dardo a la casa real danesa en su docuserie
El nieto mayor de Margarita de Dinamarca estrena su propio documental en televisión, algo que no podría haber hecho de seguir siendo príncipe.

Pocas casas reales europeas se han resistido a los escándalos y a las polémicas, y la danesa no ha sido una excepción. Corría septiembre de 2022 cuando sucedió la revolución: Margarita II, que entonces era la reina, anunció que a partir del 1 de enero de 2023, los hijos de su hijo Joaquín perderían sus títulos principescos y pasarían a ser conocidos como condes de Monpezat, título heredado de su abuelo paterno que ya les pertenecía desde 2008.
Fue el comienzo de prácticamente una guerra civil entre las dos facciones de la casa real: de un lado, Margarita, su hijo Federico, su nuera Mary y su hermana Benedicta. Del otro, Joaquín y Marie de Dinamarca y sus cuatro hijos, los damnificados. Se habló de pérdida de identidad de los niños y se produjo un cisma que solo el tiempo logró reparar, además de otro comunicado de la reina Margarita en el que lamentaba el daño causado a su familia.

Pero se mantuvo fuerte y explicó que nada ni nadie iba a cambiar su decisión, que quería hacerlo mientras fuera reina -de hecho abdicó el 14 de enero de 2024-, que lo hacía en consonancia con el decrecimiento de otras casas reales y para que sus nietos pudieran moldear sus vidas como quisieran sin las obligaciones y compromisos derivados de un título de príncipe y de su pertenencia a la casa real danesa.
El momento llegó y Nikolai, Felix, Henrik y Athena dejaron de ser príncipes. Nikolai, primogénito de Joaquín de Dinamarca y Alexandra Manley -su primera esposa-, y nieto mayor de Margarita II, no tardó en aprovechar la ocasión.

Mientras trabaja como consultor en DI Ejendom, también está metido en el mundo de la moda con Scoop Models, realiza desfiles y numerosas campañas, saca partido a sus redes sociales e incluso ha participado en la película Doktor Glas. Vamos, que le va muy bien.
No le gustó la decisión, pero le ha sacado partido
Por si fuera poco, ha dado un paso más y protagoniza una docuserie de cuatro capítulos sobre él que se estrena este lunes 22 de junio en TV2, y para el que las cámaras le siguieron durante un año.

En este programa donde se abre como nunca, y que jamás podría haber grabado de haber seguido siendo un príncipe de la casa real danesa, ha tratado el asunto de la pérdida de sus títulos que tanta controversia generó en su momento y tanto daño hizo a la familia.
"Es una sensación extraña y una experiencia que hubiera preferido evitar.. Pero ahora las cosas son como son. Estaré orgulloso por el resto de mi vida de los años en que se me permitió ser príncipe de Dinamarca", fueron sus palabras a Billed-Bladet cuando perdió su título.

Ahora, en el documental, ha vuelto a hablar del tema para dejar claro que no fue su decisión y que no resultó agradable, pero que está aprovechando el cambio en su situación para llevar la vida que tiene ahora.
"Tanto mi vida como el papel que se suponía que debía desempeñar han cambiado. Y, por supuesto, que se tomen decisiones por mí nunca es agradable. Pero, como con todo en la vida, intento sacar el máximo provecho y ver las cosas con optimismo. Ahora estoy encontrando mi propio camino en la vida, con el rol y las circunstancias que tengo actualmente", señaló el sobrino de Federico X en el documental.
Así logró ser modelo
Este programa, que lleva como nombre Nikolai, también acompaña al conde a un viaje con su madre, Alexandra Manley, para recorrer Hong Kong, donde ella creció. Manley es una de las pocas familiares que aparecen en el documental.

Además, la docuserie incluye el testimonio de Bente Lundqvist, director de Scoop Models, que confesó que cuando vio a Nikolai cuando tenía 10 años junto a su madre y su hermano, dijo a Manley que le llamara cuando sus hijos cumplieran 18 años. Lo hizo, y Nikolai fichó por la agencia.
Entonces llamó la atención que un príncipe y nieto de una reina fuera modelo. Ahora, Nikolai puede hacer lo que quiera y como quiera, aunque siempre sin perjudicar a la corona, algo que hasta ahora no ha hecho. Y viendo lo bien que le va, aunque en su momento no le entendiera, ahora puede dar gracias a su abuela por despojarle de su título.
