Marius Borg, hijo de Mette Marit de Noruega, trasladado a un hospital después de ser detenido y horas antes de que arranque su juicio
El medio noruego 'VG' ha publicado una imagen de los príncipes Mette Marit y Haakon junto a su hija Ingrid Alexandra visitando a Borg en el centro sanitario.

Llueve sobre mojado en la casa real noruega. Después de que este fin de semana saliera a la luz la relación amistosa de la princesa Mette Marit con el pedófilo Jeffrey Epstein, este lunes salió a la luz que Marius Borg, hijo de la princesa heredera fruto de una relación anterior, había sido detenido de nuevo.
Concretamente, Borg fue acusado de agresión, amenazas con arma blanca e incumplimiento de una orden de alejamiento hacia una de sus exnovias que ya lo había denunciado previamente. La detención se produjo justo antes del inicio del juicio contra Borg por 38 delitos, entre ellos cuatro cargos por agresión sexual, que está programado para arrancar este martes 3 de febrero. Además, la fiscalía ha pedido prisión preventiva hasta principios de marzo por riesgo de reincidencia.
Pero la cosa no acaba ahí ya que esta noche el medio noruego VG ha publicado una imagen de los príncipes Haakon y Mette Marit junto a su hija mayor, la princesa Ingrid Alexandra, en un hospital al este del país al que había sido trasladado Marius Borg.
Según el medio local, el hijo de Mette Marit fue llevado al centro sanitario para ser examinado tras la detención del domingo, pero se desconocen las causas. En principio, esta visita al hospital no afectaría al inicio del juicio, ya que ni la fiscalía ni la defensa de Borg han comentado nada al respecto de un posible aplazamiento.
La monarquía noruega, contra las cuerdas
En los últimos meses, la casa real noruega y especialmente la princesa Mette Marit, ha sido objeto de todo tipo de críticas por la manera en la que han gestionado el caso Marius Borg, especialmente por mostrar poca empatía hacia las víctimas. De hecho, la mujer de Haakon declaró a finales del pasado año que le habían dolido las críticas a su figura.
"Quizá lo que más me molesta es que me critiquen por cómo lo hemos gestionado como padres. Que no nos lo hayamos tomado en serio. Eso ha sido duro. También ha sido duro que me acusaran de cosas tan graves, algo que por supuesto no he hecho", aseguró.

Mette Marit ha sido en los últimos días la gran protagonista de la actualidad de la casa real noruega por su vinculación con Jeffrey Epstein. La desclasificación de tres millones de documentos sobre Epstein que publicó el Departamento de Justicia de Estados Unidos ha dejado en evidencia a la princesa heredera.
Los papeles revelan un contacto cercano a través de numerosos correos electrónicos entre 2011 y 2014, en los que Mette Marit hace referencia a la isla en la que se cometían todo tipo de atrocidades. "De todas formas, ¿vienes a verme pronto? Echo de menos a mi amigo loco", dice la princesa en uno de los correos publicados.
Ante la magnitud del escándalo, Mette Marit se vio obligada a emitir un comunicado pidiendo disculpas, aunque no han sido muy convincentes. "Lo lamento profundamente y es una responsabilidad que debo asumir. Demostré falta de criterio y me arrepiento de haber tenido contacto con Epstein. Es simplemente vergonzoso", declaró la princesa en el texto publicado en el medio VG.
Por ahora, está por ver cómo se desarrolla el juicio que arranque este martes y que los príncipes Haakon y Mette Marit seguirán desde su residencia, ya que han confirmado que no estarán en el tribunal.
