Roger Deakins, el director de fotografía más influyente de la historia del cine, sobre el aspecto de las películas modernas: "Aíslan al personaje en un mar de niebla"
A todo esto se suma un factor menos visible: la forma en que se toman decisiones dentro de la industria.
Cada vez más espectadores tienen la sensación de que les cuesta distinguir lo que ocurre en pantalla. Las imágenes parecen más oscuras, los fondos se difuminan y todo da una impresión menos “real”. No es solo una queja aislada de cinéfilos, el debate ha crecido tanto que incluso profesionales del sector están entrando en la conversación.
Uno de ellos es Roger Deakins, considerado una de las figuras más importantes en la historia del cine. En una charla con otros expertos que recoge el diario The New York Times, el director de fotografía fue directo al señalar uno de los problemas visuales más comunes hoy en día: el uso excesivo de fondos desenfocados. Según explicó, este recurso puede terminar provocando que “aíslan al personaje en un mar de niebla”.
Detrás de este cambio hay varias razones. Por un lado, el salto del celuloide al formato digital ha permitido rodar con menos luz, algo que muchos equipos aprovechan para crear atmósferas más “cinematográficas”. Sin embargo, esto puede jugar en contra si se abusa de la oscuridad.
También influye la forma en la que se construyen las imágenes. Hoy es habitual utilizar una profundidad de campo muy reducida, donde solo el personaje está enfocado y todo lo demás se vuelve borroso. Y, aunque este recurso puede ser útil en momentos concretos, algunos expertos creen que su uso constante hace que las películas pierdan naturalidad.
El problema se agrava con el uso intensivo de efectos digitales. Comparaciones entre películas como Jurassic Park y Jurassic World Rebirth muestran cómo, a pesar de los avances técnicos, los entornos actuales pueden parecer menos creíbles debido a la combinación de fondos desenfocados y CGI.
A todo esto se suma un factor menos visible: la forma en que se toman decisiones dentro de la industria. Con el rodaje digital, muchas más personas pueden ver el material en tiempo real y opinar, lo que a menudo lleva a decisiones más conservadoras. El resultado, según algunos profesionales, es una imagen más “segura”, pero también más plana.
Pese a las críticas, no todo son malas noticias. Algunos analistas apuntan al mismo diario citado a un repunte del interés por recuperar una estética más cuidada y auténtica, y voces como la de Deakins reflejan el deseo de que el cine no pierda su capacidad de hacer sentir que lo que vemos en pantalla es, de alguna manera, real.