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Ana Cristina Tugores, nefróloga: "Beber más agua no siempre es mejor para los riñones"

Ana Cristina Tugores, nefróloga: "Beber más agua no siempre es mejor para los riñones" 

"Hay que encontrar un equilibrio entre la función cardíaca y la función renal".

Ana Cristina Tugores
Ana Cristina Tugores

Seguramente hayas escuchado alguna vez que "hay que beber mucha agua para cuidar los riñones" y es que es uno de los consejos de salud más repetidos, pero según la nefróloga Ana Cristina Tugores, la realidad es bastante más compleja. Aunque una buena hidratación es fundamental para el organismo, existen situaciones en las que un exceso de agua puede incluso ser contraproducente.

La especialista advierte de que la recomendación debe adaptarse siempre a cada paciente y a cada enfermedad. "A veces se genera una contradicción porque el médico recomienda restringir líquidos y, sin embargo, familiares o conocidos insisten en que la persona debe beber más agua porque creen que es bueno para el riñón", explica.

Pero entonces, ¿cuánta agua necesita una persona sana? Para quienes no presentan problemas renales ni cardíacos, Tugores considera adecuado un consumo de entre litro y medio y dos litros de agua al día. Sin embargo, insiste en que no existe una cifra universal y que las necesidades pueden variar según la edad, el clima, la actividad física o el estado de salud. 

Ilustración de unos riñones.
Ilustración de unos riñones.Getty Images

El error más común durante un cólico nefrítico

Uno de los mitos más extendidos afecta a las personas que sufren piedras en el riñón. Muchos pacientes creen que, durante un cólico nefrítico, beber grandes cantidades de agua ayudará a expulsarlo antes. Sin embargo, la nefróloga explica que durante la fase aguda ocurre justo lo contrario. "Cuando existe dolor y una obstrucción de la vía urinaria, no se recomienda beber mucha agua", señala. 

Durante esos episodios, la recomendación suele situarse alrededor de un litro diario para mantener una producción adecuada de orina sin aumentar la presión sobre una vía urinaria ya bloqueada. Una vez superada la crisis, el enfoque cambia completamente. 

Tres litros al día para prevenir nuevas piedras

Fuera de los episodios agudos, las personas con tendencia a desarrollar cálculos renales sí pueden beneficiarse de una hidratación más intensa. Tugores recomienda alcanzar aproximadamente tres litros diarios de agua para favorecer la producción de orina y evitar que las sales que forman los cálculos se acumulen dentro del riñón.

Una imagen de archivo de los riñonesGetty Images/Science Photo Libra

"La mayor cantidad de orina ayuda a arrastrar esas sustancias antes de que se se sedimenten y formen nuevas piedras", explica. Además, destaca la importancia de estudiar la composición de los cálculos renales para identificar factores modificables relacionados con la alimentación, el consumo de sal o determinados trastornos metabólicos. "La mayoría de las personas tienen mucho margen de mejora corrigiendo hábitos y dieta", afirma. 

La hidratación sí ayuda frente a las infecciones urinarias

En el caso de las cistitis y otras infecciones urinarias, la especialista asegura que beber agua sí resulta beneficioso. Durante una infección, una mayor producción de orina favorece el vaciado frecuente de la vejiga y ayuda a eliminar parte de las bacterias responsables del problema. "Si no existen problemas cardíacos que lo contraindiquen, alrededor de tres litros al día pueden ayudar durante una infección urinaria", explica.

Uno de los campos más prometedores de investigación, según Tugores, es la relación entre la microbiota intestinal y las infecciones urinarias recurrentes. Cada vez más estudios analizan cómo el estado de la flora intestinal puede influir en la aparición repetida de cistitis.

La ciencia explica si hombres o mujeres sobrevive más a un trasplante de riñónGetty Images/iStockphoto

Incluso se están realizando investigaciones con trasplantes de microbiota fecal en pacientes con infecciones recurrentes para intentar restaurar el equilibrio bacteriano. Aunque todavía se trata de una línea de investigación emergente, la especialista asegura que en su práctica clínica ha observado una relación llamativa. "He tenido pacientes que, al mejorar el estreñimiento, han reducido significativamente las infecciones urinarias de repetición", comenta.

Cuando el corazón obliga a limitar el agua

La recomendación de beber mucha agua también cambia en pacientes con insuficiencia cardíaca. Cuando el corazón no bombea de forma eficiente, un exceso de líquidos puede agravar la situación y provocar retención de líquidos o descompensaciones.

En estos casos, Tugores suele recomendar alrededor de un litro de agua al día, siempre ajustado a las características de cada paciente. "Hay que encontrar un equilibrio entre la función cardíaca y la función renal", explica. Además recuerda que los riñones no solo filtran la sangre, sino que participan en procesos tan importantes como la regulación de la presión arterial, la producción de glóbulos rojos, la salud ósea o el equilibrio ácido-base del organismo.

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Redactora en El HuffPost España, donde aborda actualidad y estilo de vida. Graduada en Periodismo por la Universidad CEU San Pablo, inició su carrera como becaria en este mismo medio, que ha sido su verdadera escuela. Madrileña con raíces manchegas, escribe sobre una amplia variedad de temas como: sociedad, cultura, viajes, salud y consumo. Siempre con el objetivo de informar, orientar y despertar la curiosidad del lector.

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