Arturo Goicoechea (80), neurólogo: "Nos estamos fragilizando culturalmente; le ponemos demasiados frentes a la salud"
El profesional de la salud reflexiona sobre la actual obsesión por el estilo de vida sano.
Vivimos en una sociedad absolutamente volcada en el estilo de vida saludable. Las nuevas generaciones han impulsado fenómenos culturales tales como el wellness y el fitness. un reflejo claro de la tremenda importancia que ha cobrado el autocuidado en nuestro día a día.
Sin embargo, preocuparse de sobremanera por tener una vida sana puede llegar a ser una postura contraproducente para las personas. Así lo percibe el experimentado neurólogo Arturo Goicoechea, quien habla al respecto para los micrófonos del Realfooding Podcast (un espacio digital dedicado a la nutrición y el bienestar) para poner un poco de cordura frente a tanta presión estética y médica.
Durante la charla, Goicoechea aborda uno de los grandes enigmas médicos de nuestro tiempo: la fibromialgia. Se trata de un síndrome crónico del sistema nervioso central que provoca dolor musculoesquelético generalizado, fatiga extrema, problemas de sueño y la conocida "niebla mental".
Existen muchísimas teorías en la comunidad científica sobre esta dolorosa condición, pero el neurólogo es tajante y expone una perspectiva diferente. “Yo defiendo la hipótesis de que el organismo está actuando como si hubiera una enfermedad, aunque no la hay”, sostiene el doctor, asemejando su teoría a las enfermedades autoinmunes.
"La medicina exige más rigor y menos culpar al estilo de vida"
Goicoechea apunta a que los hábitos de cada individuo pueden llegar a empeorar un cuadro sintomatológico de una fibromialgia, pero aclara que no debería ser así. “Yo creo que el estilo de vida y todo eso me parece que tiene importancia, pero luego no hay que abusar de esa importancia y utilizarlo para explicarlo todo; tiene que haber más rigor”, señala.
Para terminar, el galeno reflexiona sobre el estado de sobrealerta en el que nos ha sumido la sociedad moderna y la tremenda presión que nos autoimponemos para estar siempre perfectos.
“Estamos fragilizando culturalmente. Le ponemos demasiados frentes de salud y obligarían a una conducta que no todo el mundo acepta”, declara el doctor. Así, recuerda que hay quienes prefieren —y tienen todo el derecho a— vivir con mayor libertad y flexibilidad, restándole dramatismo a las constantes advertencias médicas para, simplemente, disfrutar de la vida.