Helena Escuin, bióloga molecular y nutricionista: "El cuerpo te avisa antes de gritar, hay que escuchar la microbiota y el equilibrio hormonal"
"Si al cuerpo le falta algo, va a estar en alerta y no estará regulado".

La salud intestinal, la microbiota y las hormonas se han convertido en algunos de los grandes temas de conversación dentro del bienestar, pero la bióloga molecular y nutricionista Helena Escuin apuesta por volver a escuchar al cuerpo, entender las señales que envía y evitar caer en la obsesión por las soluciones rápidas.
Escuin defiende que antes de recurrir a suplementos, probióticos o nuevas tendencias de salud, es fundamental analizar el punto de partida de cada persona: su alimentación, sus síntomas, su descanso, su actividad física y su momento hormonal. "El cuerpo es sabio. Lo primero es escuchar lo que te dice, porque si no lo escuchas, al final te va a gritar", explica la experta.
La microbiota intestinal
En los últimos años, los estudios sobre microbiota intestinal han ganado protagonismo. Sin embargo, Helena Escuin advierte de que todavía existe mucho desconocimiento sobre cómo interpretar realmente estos análisis.

"A día de hoy hay mucho boom con el tema de los estudios de microbiota, pero todavía no hay suficiente información para descifrarlo todo", señala. "Según la especialista, aunque estas pruebas pueden aportar datos interesantes, no siempre ofrecen una respuesta definitiva sobre qué necesita cada persona.
Por eso, en consulta prefiere comenzar por la sintomatología: cómo funciona el organismo, qué molestias aparecen y qué patrones se repiten. La hinchazón, el estreñimiento, los cambios en el tránsito intestinal o determinadas alteraciones durante el ciclo menstrual pueden ser señales de que algo no está funcionando correctamente.
Hormonas, inflamación y alimentación
Uno de los puntos clave que destaca Escuin es la relación entre alimentación, inflamación y equilibrio hormonal. Durante ciertas etapas del ciclo, los cambios hormonales pueden favorecer una mayor inflamación, por lo que considera esencial observar qué alimentos pueden estar empeorando esa situación.

"Empecemos por lo básico: revisemos la alimentación y qué podemos quitar que esté creando inflamación antes de añadir cosas nuevas", explica. La experta insiste en que conocer las posibles deficiencias nutricionales mediante analíticas puede ser un primer paso útil. "Si al cuerpo le falta algo, va a estar en alerta y no estará regulado", afirma.
Probióticos y suplementos: no todo sirve para todos
El interés por los probióticos ha crecido enormemente, especialmente como herramienta para mejorar la microbiota intestinal. Sin embargo, Escuin recuerda que no existe una solución universal. La elección de determinados microorganismos o suplementos debería depender del contexto de cada persona, sus síntomas y sus necesidades.
"No se trata de tomar cosas porque estén de moda, sino de entender qué necesita tu cuerpo en cada momento", explica. Para la especialista, la clave está en personalizar el enfoque según la etapa vital, el equilibrio hormonal y la realidad diaria de cada persona.

Menos tendencias y más hábitos sostenibles
Escuin también alerta sobre la cantidad de información que circula actualmente en redes sociales y cómo puede generar más presión que beneficios. Desde baños de agua fría hasta terapias de moda como la luz roja, la experta considera que algunas herramientas pueden tener interés, pero no deben desplazar los pilares fundamentales.
"Vete a lo esencial. Primero lo básico y seamos prácticas", recomienda. Para ella, mejorar la salud metabólica no empieza necesariamente con grandes cambios, sino con pequeñas decisiones sostenibles como revisar la dieta, identificar señales del cuerpo, reducir factores de estrés y adaptar los hábitos a la situación real de cada persona.
